domingo, 16 de julio de 2017

"La hermana de la coneja" de Jaime Roos






En un deposito sucio 
bastión de la ciudad vieja 
la hermana de la coneja 
perdio la virginidad 
testigo en la oscuridad 
un colchon apolillado 
que quedo como estampado 
con indeleble memoria 
y es origen de esta historia 
que no se bien si es verdad 

fue como siempre sucede 
se colaron con el ttito 
aquel morocho flaquito 
que la conquisto con mimos 
y desafiando al destino 
se dejo de franeleos 
se alboroto el avispero 
dieciseis años es mucho 
cuando te da como un chucho 
y la vida pide cuero 

despues cuentos conocidos 
que,que le vamos a hacer 
que no lo podes tener, 
que ya consegui la guita 
un llanto cuatro caricias 
que todo va a salir bien 
el fondo de un almacen 
el adios al flaco tito 
y el comienzo de un periplo 
mas amacado que un tren 



hoy es señora de tal 
y en el este veranea 
no imagina el que la vea 
que era de playa pascual 
su camelo viene mal 
bate,chicos y colegio 
te la trabaja de regio 
y anda en checo bien de bute 
con goma en lugar de yute 
y sin preguntar los precios 

ahora si que se divierte 
en pavada de colchon 
pelo corto a la garçon 
y lentes con cadenita 
recurre al sicoanalista 
a la hermana ni la nombra 
pero la marca una sombra 
que nunca pudo esquibar 
como la vino a quedar 
alla por la ciudad vieja 

la hermana de la coneja

"Lo que el tiempo me enseñó" de Tabaré Cardozo y El Canario Luna





El tiempo me enseñó que con los años, 
se aprende menos de lo que se ignora. 
El tiempo, que es un viejo traicionero, 
te enseña cuando ya llegó la hora. 
El tiempo me enseñó como se pudo 
en la universidad arrabalera. 
Con la verdad prendida en una esquina, 
igual que un farolito en la vereda. 

Lailailai... 

El tiempo me enseñó que los amigos 
se cuentan con los dedos de una mano. 
Por eso debe ser que no los cuento, 
para pensar que tengo mil hermanos. 
El tiempo me enseñó que los traidores 
se sientan en la mesa a tu costado. 
Y el hombre que te da la puñalada, 
comparte el pan con esas mismas manos. 



Lai... 

Porque no tengo nada que me sobre 
por eso es que yo digo que soy rico. 
Porque prefiero ser un tipo pobre 
a ser alguna vez, un pobre tipo. 
El tiempo me enseñó que las banderas, 
son palos con jirones que flamean 
y el mapa es un papel que se reparten 
los reyes mientras los hombres pelean. 

El tiempo me enseñó que la miseria 
es culpa de los hombres miserables; 
que la justicia tarda y nunca llega 
pero es la pesadilla del culpable. 
El tiempo me enseñó que la memoria 
no es menos poderosa que el olvido; 
es solo que el poder de la victoria 
se encarga de olvidar a los vencidos. 

El tiempo me enseñó que los valientes 
escribirán la historia con su sangre, 
pero la historia escrita de los libros 
se escribe con la pluma del cobarde. 
El tiempo me enseñó que desconfiara 
de lo que el tiempo mismo me ha enseñado. 
Por eso a veces tengo la esperanza 
que el tiempo pueda estar equivocado.

Café del Sur: Que siga el baile

Viaje a Montevideo para descubrir los orígenes negros de la música del Río de la Plata.














sábado, 15 de julio de 2017

"Cuento Azul" de Marguerite Yourcenar

“El sol cambiaba constantemente de lugar entre los cordajes, y con el balanceo del barco parecía estar saltando como una pelota…” Marguerite Yourcenar, Bélgica.


Relatos de Guillermo Cabrera Infante

Guillermo Cabrera Infante (Gibara, Cuba, 22 de abril de 1929 - Londres, 21 de febrero de 2005) fue un escritor y guionista cubano, que después de exiliarse de su país obtuvo la ciudadanía británica, Premio Cervantes 1997.
Era el hijo mayor del periodista Guillermo Cabrera y de Zoila Infante, ambos militantes comunistas y fundadores de la organización del partido en Gibara, razón por la cual fueron arrestados con Cabrera Infante, quien entonces, a los siete años de edad, pasaría varios meses en prisión. De origen canario (sus antepasados eran de La Palma), en 1941 se trasladó con su familia a La Habana.

A los 19 años, escribió, producto de una apuesta, una parodia de El señor Presidente de Miguel Ángel Asturias, que llevó a Bohemia. Para su asombro, la revista la publicó (1948) y, según Cabrera Infante, “lo que ocurrió entonces, cambió mi vida definitivamente”.

Inició estudios de Medicina, que dejó para pasar a Periodismo en 1950, pues ya empezaba a descubrir que sus aficiones, la literatura y el cine, serían las pasiones a las que dedicaría su vida.

En 1952 los censores del régimen de Fulgencio Batista encontraron a Cabrera culpable de incorporar obscenidades en un cuento que había escrito ese año. Como castigo, se le prohibió publicar con su nombre, asunto que fue resuelto mediante el uso del seudónimo G. Caín, una contracción de sus apellidos. En 1954, se convirtió en crítico cinematográfico de la revista Carteles en la que firmaba con su seudónimo (que utilizaría posteriormente en algunos de sus guiones) y con la que colaboraría hasta 1960. En las postrimerías de la década del cincuenta, Cabrera Infante escribió la mayor parte de las historias que serían compiladas más tarde en Así en la paz, como en la guerra.

Se casó con Marta Calvo (1934) en 1953 y tuvo con ella dos hijas (Ana, en 1954 y Carola, en 1958). Sin embargo, cinco años más tarde conoció a la actriz cubana Miriam Gómez, con la que se casó el 9 de diciembre de 1961 tras divorciarse de su primera mujer.


Tras la llegada al poder de Fidel Castro en 1959, Cabrera Infante, que había apoyado la Revolución cubana, fue nombrado director del Consejo Nacional de Cultura, ejecutivo del Instituto del Cine y subdirector del diario Revolución (actual Granma), encargándose de su suplemento literario, Lunes de Revolución, en el que pretendía llevar a cabo los sueños de libertad y desarrollo cultural de la revolución. Sin embargo, sus relaciones con el régimen pronto se deterioraron, debido al corto que Orlando Jiménez Leal y su hermano, Alberto "Sabá" Cabrera Infante (1933-2002), rodaron a finales de 1960. El corto P.M., el cual, sin una estructura definida, describía las maneras de divertirse de un grupo de habaneros durante un día de finales de 1960, fue prohibido al año siguiente por Castro. Estalló la polémica en las páginas de Lunes de Revolución, hasta que el suplemento fue suprimido (1961). La luna de miel de la revolución cubana con los intelectuales tocaba a su fin. En su discurso del 30 de junio de 1961 (Palabras a los intelectuales), Fidel Castro pronunció su célebre frase Dentro de la Revolución todo; contra de la Revolución, nada.




domingo, 2 de julio de 2017

Café del Sur: Feliz cumpleaños Café del Sur

Hoy estamos de fiesta. Café del Sur cumple 8 años. Lo celebramos con una selección musical especial dedicada a todos ustedes, que nos han venido acompañando a lo largo de estos años con su interés, cariño y con su oído siempre tan atento. Músicas y canciones de amor y de lucha, de viajes y exilios, románticas palabras y dulces notas para seguir tomando todos el café al sur.













martes, 27 de junio de 2017

"Amor verdadero" de Isaac Asimov

Un cuento incluido en la colección de cuentos: "Sueños de Robot". Escrito por el maestro de la ciencia ficción. Isaac Asimov.