sábado, 28 de febrero de 2015

"El Festejo del Mudo Sarlenga" de Eduardo J. Quintana

Publicamos otro hermoso cuento de Eduardo J. Quintana dedicado al fútbol del ascenso relatado por Leo Gentili. Sobre el autor la periodista Jocelyn Domínguez dijo: “Estos cuentos, son historias y alguna de estas historias, puede ser la tuya, la mía, o la de cualquier ser que ame al fútbol de ascenso. No, no es lo mismo, el fútbol de ascenso es distinto. Es sufrir más, es luchar y alentar para buscar un objetivo permanentemente. Como en la vida, sólo que el fútbol de ascenso te enseña a disfrutar el camino, a transitarlo con pasión e incondicionalidad. Es un alegre sufrimiento que los hinchas del ascenso estamos condenados a vivir.

Eduardo Quintana nos lleva en cada línea a esbozar una sonrisa cómplice con algún personaje de ese cuento que nos identifica o nos hace “piantar” un lagrimón cuándo nos recordamos en alguna tribuna con nuestro viejo o amigos.

Nos sumerge en esa filosofía que sólo algunos entendemos y que bien reza una frase en la película “El Secreto de sus Ojos”; “El tipo puede cambiar de todo: de cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios; pero hay una cosa que no puede cambiar, no puede cambiar de pasión




.”

viernes, 27 de febrero de 2015

Película: "El coronel no tiene quien le escriba" de Arturo Ripstein (1999)



Título original: El coronel no tiene quien le escriba
Año: 1999
Duración: 118 min.
País: México México
Director: Arturo Ripstein
Guión: Paz Alicia Garciadiego (Novela: Gabriel García Márquez)
Música: David Mansfield
Fotografía: Guillermo Granillo

Reparto
Fernando Luján, Marisa Paredes, Salma Hayek, Rafael Inclán, Ernesto Yáñez, Daniel Giménez Cacho, Patricia Reyes Spíndola, Odiseo Bichir, Esteban Soberanes, Julián Pastor

Productora
Coproducción México-España-Francia-Cuba

Género: Drama | Vejez







Sinopsis: Al Coronel le prometieron una pensión, que espera inútilmente desde hace muchos años. Viernes tras viernes, trajeadito y solemne, se para ante el muelle aguardando la carta que anuncie la concesión de su pensión. Todos en el pueblo saben que espera en vano. Lo sabe también su mujer, que cada viernes lo mira prepararse ante el espejo para recoger la carta que nunca llegará. Pero el Coronel prefiere cerrar los ojos ante la evidencia y se aferra a su sueño. Y es que, si no, ¿qué le queda? (FILMAFFINITY)



martes, 24 de febrero de 2015

Las 99 Piezas Clásicas Esenciales De La Historia Del Cine (3 de 7)


















31] Luigi Boccherini: String Quintet in E Major, Op 13: Minuet (from The Dark Knight)/London 

Philharmonic Orchestra & Davi d Parry 
32] Johannes Brahms: Hungarian Dance No 5 in G Minor/London Philharmonic Orchestra & 

David Parry 
33] Chopin: Préludes, Op 28: No 15 in D-Flat Major, "Raindrops" (from Moonraker)/Peter 

Schmalfuss 
34] Giuseppe Verdi: Rigoletto: "La donna e mobile" (from Captain Corelli's Mandolin)/Nuremberg 

Symphony Orchestra 
35] Chopin: Sonata No 2 in B-Flat Minor for Piano, Op 35: III Marche Funébre (Funeral March): 

Lento/Andrei Ivanovich 
36] Dukas: The Sorcerer's Apprentice (from Fantasia)/Lithuanian National Symphony Orchestra 
37] Dvorák: Humoresques, Op 101, B 187: No 7 in G-Flat Major: Poco lento e grazioso/Kveta 

Novotná 
38] Dvorák: Symphony No 9 in E Minor, Op 95, "From the New World": Largo/London 

Philharmonic Orchestra & David Parry 
39] Saint-Saens: Samson et Dalila, Act 2: "Mon coeur s'ouvre a ta voix"/Rita Noel, Nuremberg 

Symphony Orchestra and Hans Swarowsky 
40] Edward Elgar: Pomp and Circumstance, Op 39: Land of Hope and Glory/London 

Philharmonic Orchestra & David Parry 
41] Gabriel Fauré: Requiem, Op 48: IV Pie Jesu/Mattias Wager and Miah Persson 
42] Handel: Messiah, HWV 56: Hallelujah Chorus/London Philharmonic Orchestra, London 

Philharmonic Choir and David Parry 
43] Gaetano Donizetti: L'Elisir d'Amore, Act 2: Una furtiva lagrima (from Match Point)/Ballet

Theatre of Russia 
44] Handel: Solomon, HWV 67: The Arrival of the Queen of Sheba (from Four Weddings and a 

Funeral)/Ensemble Collegium Musicum 
45] Joseph Haydn: String Quartet No 62 in C Major, Op 76:3, "Emperor": II Poco adagio: 
Cantabile (from Casablanca)/Quartetto Pressenda


lunes, 23 de febrero de 2015

"La máquina voladora" de Ray Bradbury

En la antigua china el Emperador Yuan se ve enfrentado a una situación increíble, uno de sus súbditos le informa que un hombre se encuentra volando en las proximidades. El Emperador atónito e incrédulo no acepta tal historia e invita al campesino a que se relaje y lo acompañe a tomar el té. 
El desenlace nos indica hasta dónde los allegados al poder absoluto pierden la perspectiva del progreso y el desarrollo con tal de seguir contando con sus granjerías y privilegios.









LA  MÁQUINA  VOLADORA

Versión: Sergio Núñez Guzmán

En el año 400 de la era cristiana, el emperador Yuan reinaba junto a la Gran Muralla China. La tierra estaba verde, gracias a la lluvia, y se aprontaba en paz para la cosecha. El pueblo que vivía en sus dominios no era demasiado feliz ni demasiado desgraciado. Por la mañana temprano, el primer día de la primera semana del segundo mes del nuevo año, el emperador Yuan estaba bebiendo té y abanicándose, a causa de la tibia brisa, cuando un sirviente corrió por los pisos de mosaico azul y escarlata gritando:
-Oh, emperador, emperador, ¡un milagro!
-Sí -dijo el emperador-. El aire es suave esta mañana.
-No, no, ¡un milagro! -dijo el sirviente, inclinándose rápidamente.
-Y este té sabe bien en mi boca. Ciertamente eso es un milagro.
-No, no, excelencia.
-Déjame adivinar, entonces. El sol ha salido y ha llegado un nuevo día. O el mar está azul. Ese, por cierto, es el mejor de los milagros.
-Excelencia, ¡hay un hombre volando!
-¿Qué?
El emperador detuvo su abanico.
-Lo vi en el aire, un hombre volando, con alas. Oí una voz que gritaba en el cielo, y cuando miré hacia arriba estaba allí, un dragón en el cielo, con un hombre en la boca, un dragón de papel y bambú, del color del sol y la hierba.
-Es temprano -dijo el emperador-. Acabas de despertar de un sueño.
-Es temprano, ¡pero he visto lo que he visto! ¡Venid, y  vos también lo veréis!
-Siéntate aquí, conmigo -dijo el emperador-. Bebe un poco de té. Debe ser muy extraño, si es verdad, ver a un hombre volando. Debes tomarte algo de tiempo para pensar en ello, tal como yo debo tener tiempo para prepararme a contemplarlo.
Bebieron té.
-Por favor -dijo por último el sirviente-. Se marchará.
El emperador se puso de pie, pensativo.
-Ahora puedes enseñarme lo que has visto.
Fueron andando hasta un jardín, atravesaron un prado, cruzaron un puentecito, dejaron atrás un seto y subieron a una pequeña colina.
-¡Allí! -dijo el sirviente.

El emperador miró al cielo.
Y en el cielo, riendo tan fuerte que apenas se le podía oír reír, había un hombre, y el hombre estaba vestido con papeles de colores y cañas que se transformaban en alas y en una hermosa cola amarilla, y planeaba por todas partes como el pájaro más grande del universo de los pájaros, como un dragón nuevo en una tierra de dragones antiguos.
El hombre les gritó desde lo alto, en la fresca brisa matinal:
-¡Estoy volando, estoy volando!
El sirviente le saludó, agitando el brazo.
-¡Sí, sí!
El emperador Yuan no se movió. Miró, en cambio, hacia la Gran Muralla China, que tomaba forma surgiendo de las nieblas más lejanas, tras las colinas verdes. Esa espléndida serpiente de piedra que se retorcía majestuosamente a través del país. Esa muralla maravillosa que los había protegido desde tiempos inmemoriales de las hordas enemigas, y había preservado la paz durante innumerables años. Vio la ciudad, anidada entre un río y un camino y una colina, que comenzaba a despertar.
-Dime -preguntó a su sirviente-. ¿Alguien más ha visto a este hombre volador?
-He sido el único, excelencia -dijo el sirviente, sonriendo al cielo y saludando.
El emperador consideró los cielos durante otro minuto y luego dijo:
-Dile que baje.
-¡Hola, baja, baja! ¡El emperador desea verte!
-llamó el sirviente, haciendo bocina con las manos.
El emperador miró en todas direcciones, mientras el hombre que volaba se deslizaba hacia él en el viento matutino. Vio a un granjero que había salido temprano al campo y miraba al cielo, y tomó nota del lugar donde se encontraba.
El hombre volador aterrizó con un rumor de papeles y un crujido de cañas de bambú. Se aproximó orgullosamente al emperador, torpe, a causa de su aparejo, y finalmente se inclinó ante el anciano.
-¿Qué has hecho? -interrogó el emperador.
-He volado en el cielo, excelencia -replicó el hombre.
-¿Qué has hecho? -dijo nuevamente el emperador.
-¡Acabo de decíroslo! -gritó el hombre volador.
-No me has dicho nada.
El emperador extendió una mano delgada para tocar el bonito papel y la cola del pájaro del aparato. Olía a viento fresco.
-¿No es hermoso, excelencia?
-Sí, demasiado hermoso.
-¡Es el único que existe en el mundo! -dijo el hombre, sonriendo-. Y yo soy el inventor.
-¿El único que existe en el mundo?
-¡Lo juro!
-¿Quién más sabe esto?

-Nadie. Ni siquiera mi mujer, que creería que el sol me ha vuelto loco. Creyó que yo estaba haciendo un papalote. Me levanté, por la noche, y fui andando hasta los acantilados que están allá lejos. Y cuando salió el sol y sopló el viento de la mañana, reuní todo mi valor, excelencia, y salté desde el acantilado. ¡Y volé! Pero mi mujer no lo sabe.
-Mejor para ella -dijo el emperador-. Ven conmigo.
Volvieron a la gran casa. El sol brillaba en el cielo y el olor de la hierba era refrescante. El emperador, el sirviente y el hombre que había volado se detuvieron en el enorme jardín.
El emperador golpeó las manos.
-¡Eh! ¡Guardias!
Los guardias acudieron corriendo.
-Apresad a este hombre.
Los guardias lo apresaron.
-Llamad al verdugo -dijo el emperador.
-¿Qué significa esto? -gritó el hombre, atónito-. ¿Qué he hecho?
Comenzó a llorar y su hermoso aparato crujió.
-Este hombre ha construido cierta máquina -dijo el emperador-, y aún pregunta qué es lo que ha hecho. El mismo no lo sabe. Sólo le pareció necesario crear, sin saber por qué lo ha hecho, ni que hará esta cosa.
El verdugo llegó corriendo con una afilada hacha de plata. Se quedó allí, con los brazos desnudos y musculosos, el rostro cubierto por una serena máscara blanca.
-Un momento -dijo el emperador.
Se volvió hacia una mesa sobre la que había una máquina que había creado él. El emperador cogió una llavecita dorada que llevaba colgada al cuello. Colocó la llave en la máquina pequeña y delicada y le dio cuerda.
Después la puso en marcha.
La máquina era un jardín de metal y piedras preciosas. Cuando se ponía en movimiento, había pájaros que cantaban en diminutos árboles metálicos, lobos que andaban por bosques en miniatura y gentecillas que corrían hacia el sol y hacia la sombra, abanicándose con abanicos pequeñísimos, escuchando a los pajarillos de esmeraldas y deteniéndose ante fuentes cantarinas absurdamente pequeñas.
-Y esto, ¿no es hermoso? -dijo el emperador-. Si me preguntaras que he hecho aquí, podría responderte bien. He hecho cantar a los pájaros, murmurar a las fuentes, he hecho andar a la gente por los bosques, disfrutando de las hojas, la sombra y las canciones. Esto es lo que he hecho.
-Pero, ¡oh emperador! -imploró el hombre volador, de rodillas, con lágrimas en los ojos-. ¡Yo he hecho algo similar! He encontrado la belleza. He volado en el viento de la mañana. He contemplado todas las casas y los jardines que dormían. He sentido el olor del mar y hasta lo he visto, más allá de las colinas, desde la altura en que estaba. Y me he deslizado como un pájaro. Oh, no puedo deciros cuán hermoso es todo allá arriba, en el cielo, con el viento a mi alrededor. ¡El viento arrastrándome como a una pluma, como a un abanico! ¡Cómo huele el cielo en la mañana! ¡Cuán libre se siente uno! Eso es hermoso, emperador, ¡eso también es hermoso!

-Sí -dijo tristemente el emperador-. Sé que debe ser así. Porque sentí que mi corazón se movía contigo en el aire y me pregunté: ¿Cómo será? ¿Cómo me sentiría? ¿Qué parecen las lagunas distantes vistas desde lo alto? ¿Y mi casa, y mis sirvientes? ¿Serán como hormigas? ¿Y las ciudades lejanas que aún no han despertado?
-Entonces, ¡no me condenéis!
-Pero hay momentos -dijo el emperador, aún más tristemente-, en que uno debe perder un poco de belleza para poder conservar la poca belleza que uno tiene. No te temo a ti, pero temo a otro hombre.
-¿Qué hombre?
-Otro hombre que,  viéndote, construirá otra cosa de papel y bambú, como ésta. Pero el otro hombre tendrá una cara cruel y un corazón malvado y la belleza desaparecerá. Ese es el hombre a quien temo.
-¿Por qué? ¿Por qué?
-¿Quién puede asegurar que algún día, un hombre así, en un aparato de papel y cañas, como éste, no podría volar por el cielo y arrojar piedras sobre la Gran Muralla China? -dijo el emperador.
Nadie se movió ni habló.
-Cortadle la cabeza -dijo el emperador.
El verdugo hizo girar su hacha de plata.
-Quemad la cometa y el cuerpo del inventor y enterrad juntas sus cenizas -dijo el emperador.
Los sirvientes se retiraron para obedecer sus órdenes.
El emperador se volvió hacia el sirviente que había visto volar al hombre.
-Sujeta tu lengua. Todo fue un sueño, un sueño muy hermoso y muy triste. Y a aquel granjero que también vio, dile que será mejor para él considerar que sólo fue una visión. Si alguna vez corre la voz, tú y el granjero moriréis en una hora.
-Sois misericordioso, ¡oh emperador!
-No, no soy misericordioso -dijo el anciano.
Más allá de los muros del jardín vio a los guardias quemando la hermosa máquina de papel y bambú que olía como el viento de la montaña.
-No. Sólo soy un hombre sorprendido y asustado.
Vio cómo los guardias cavaban un pozo pequeño para enterrar las cenizas de él.
-¿Qué significa la vida de un solo hombre comparada con la de un millón de hombres? Debo consolarme pensando en eso.
Tomó la llave de la cadena que rodeaba su cuello y, una vez más, dio cuerda al hermoso jardín en miniatura.
Contempló la Gran Muralla, al otro lado de los campos, la pacifica ciudad, los prados verdes, los ríos y los arroyos. Suspiró. El jardín en miniatura hizo girar su oculta y delicada maquinaria y se puso en movimiento. Personajes diminutos anduvieron por los bosques, zorros diminutos de piel brillante merodearon a través de ciénegas moteadas por el sol, y entre los árboles diminutos volaron minúsculos trozos de canciones azules y amarillas, brillantes, volando, volando, en el pequeño cielo.
-Oh -dijo el emperador, cerrando los ojos. ¡Mirad esos pájaros, mirad esos pájaros!

domingo, 22 de febrero de 2015

sábado, 21 de febrero de 2015

"Con la ilusión en ascenso" de Eduardo J. Quintana

Eduardo Quintana es argentino, natal del barrio de Caballito; nació en el año 1963 y comenzó a escribir en la década del 80, publicando cuentos en medios barriales. A partir de la irrupción de internet comenzó a escribir en distintas páginas web y a participar de varios concursos literarios.
En 1999 edita su primer libro “Momentos de Utopía” que es una compilación de cuentos comprometidos con la realidad social y premiados en concursos literarios.

A raíz de ser un fiel oyente del programa conducido por Alejandro Apo en la década del 90, “Todo con afecto”, por su profunda admiración por el Negro Roberto Fontanarrosa  y por su amor incondicional por el fútbol, comenzó a darle espacio a la literatura futbolera. Así es que en Mayo de 2004, aparece “Pasiones de Pibe” enmarcado dentro del género de la narrativa urbana.

Mientras seguía escribiendo cuentos, un conjunto de prosas poéticas y poesías simples es compilada en “Formato de mujer”, editado en Abril de 2006.

Su blog literario comenzó a llenarse de cuentos de fútbol y de adeptos. Su amor por Racing Club y por el Club Atlético Excursionistas lo hizo escribir muchos escritos sobre estos clubes. En el año 2010 a raíz del Centenerio del club de Bajo Belgrano, editó “Cenizas de la vida” - Cien años de amor a Excursionistas, que fue presentado el 1°de Febrero ante una multitud en el estadio de la calle La Pampa, con motivo de los festejos.

El reconocimiento de los hinchas fue llegando de a poco e hizo que sus últimas obras fueran dedicadas al fútbol y sus aliados: la amistad y el barrio. Un conjunto de esas historias las agrupó en uno de sus mejores libros: “de fútbol y barrio” bajo el lema de ser un culto a la amistad, al fútbol y al barrio. Fue editado en Diciembre de 2012 y presentado en diversos sitios, entre ellos en la Provincia de San Juan.

Su blog literario www.eduardojquintana.blogspot.com.arwww.eduardojquintana.blogspot.com.ar , su cuenta de twitter @ejquintana010 , su cuenta faceebok y su correo electrónico eduardojquintana@hotmail.com sirvieron para divulgar su obra literaria.
Sus presentaciones en la Feria del Libro de Buenos Aires, su amplio vínculo con personalidades del fútbol y una idea original de la productora del programa “Mundo Ascenso”, Jocelyn Domínguez, que se emite por AM 910 Radio La Red todos los sábados a la medianoche, lo han llevado a escribir los cuentos que forman parte de la zaga “Con la ilusión en ascenso” y que en el programa fueron narrados por el gran relator Gustavo Chango” López.



miércoles, 18 de febrero de 2015

Las 99 Piezas Clásicas Esenciales De La Historia Del Cine (1 de 7)



















01]Strauss:Also Sprach Zarathustra Tone Poem for Large Orchestra, Op 30: Introduction/SWR Symphony Orchestra 

02] Grieg: Peer Gynt Suite No 1, Op 46: In the Hall of the Mountain King (from Scoop)/London Philharmonic Orchestra & David Parry 

03] Gershwin: Rhapsody in Blue (from Manhattan)/Kamil Hala, Slovak Philharmonic Orchestra and Libor Pesek 

04] Debussy: Suite Bergamasque, L 75: Clair de lune/Finghin Collins 

05] Mozart: Requiem, K 626: Lacrimosa dies illa (from The Big Lebowski)/London Philharmonic Orchestra/ Parry 

06] Wagner: The Valkyrie: Ride of the Valkyries/London Philharmonic Orchestra & David Parry 

07] Handel: Rinaldo, HWV 7: "Lascia ch'io pianga" (from Antichrist)/Yoshikazu Mera, Japan Philharmonic Orchestra and Shigeo Genda 

08] Orff: Carmina Burana: O Fortuna/London Philharmonic Orchestra, London Philharmonic Choir, The London Chorus and David Parry 

09] Barber: Adagio for Strings, Op 11a/London Philharmonic Orchestra & David Parry 

10] Bach: Cantata, BWV 147, "Herz und Mund und Tat und Leben", Part 2: X Chorale: Jesu, Joy of Man's Desiring - Bach Collegium Japan 

11] Beethoven: Symphony No 9 in D Minor, Op 125, "Choral": II Molto vivace (from A Clockwork Orange)/Vienna Radio Symphony Orchestra 

12] Rimsky-Korsakov: The Tale of Tsar Saltan, Op 57: Flight of the Bumblebee (from 8 Mile)/Hermitage Museum Orchestra and Alexander Titov 

13] Bach: Orchestral Suite No 3 in D Major, BWV 1068: Air/London Philharmonic Orchestra & David Parry 

14] Beethoven: Piano Sonata No 14 in C-Sharp Minor, Op 27:2, "Moonlight Sonata": Adagio sostenuto/Finghin Collins 

15] Bach: Toccata and Fugue in D Minor for Organ, BWV 565 (from Dr Jekyll and Mr Hyde)/Klemens Schnorr



 

lunes, 16 de febrero de 2015

"Echar las cartas nº 1, 2 y 3" de Mario Benedetti

Locución: Manuel López Castilleja 










Querida muchacha: 

No te extrañe que te llame así. A pesar de los años transcurridos, para mí seguís siendo la muchacha de entonces, la que atravesaba la Plaza de lunes a viernes, a las siete menos cuarto, cosechando las lúbricas miradas de los varones de la tarde. Todos te quitábamos con la imaginación el vestido floreado, aunque cada uno se quedaba con una revelación distinta. 

Nunca dejaré de agradecerle al doctor Anselmi la noche en que nos presentó en el café Gloria y luego se fue discretamente, dejándonos por primera vez a solas con nuestro mutuo asombro. Y allí empezó todo. Tres meses después tuve el privilegio de quitarte el vestido floreado (eran otras flores, claro) y encontré que superabas en mucho los prodigios de la intuición. Por suerte no eras perfecta, pero tu imperfección le otorgaba un signo irrepetible a mi enamoramiento. 

Te preguntarás por qué te cuento todo esto que sabés de memoria, por qué rememoro el origen de los tiempos, o sea de nuestro tiempo. Tal vez porque estoy solo frente al mar y evocarte es una forma de sobrellevar la soledad. Las golondrinas, veloces como nunca, pasan y repasan el aire en su estreno de la primavera, y a mi vez yo, lento como siempre, paso y repaso mis inviernos. No sé por qué miro las várices azules de mis tobillos, flacos y cansados, y admito lo que fui y también lo que quise ser y nunca fui. En cada invierno pasado está tu imagen, ese retrato encuadrado que me espera en la pared del fondo de mi estudio. Y de la colección de inviernos surge nítido aquel en que me dijiste: no va más.


Querida Andrea: 

Hoy supe, por tu amiga Natalia, que te casaste por segunda vez y que aparentemente sos feliz. Te conozco lo suficiente como para decirte que sos merecedora de una felicidad cualquiera, pero soy lo bastante honesto como para declararte que esta bienaventuranza tuya no me deja contento, ya que por supuesto habría preferido que la tuvieras conmigo. ¿Por qué no fuiste feliz en nuestro quinquenio de convivencia? Es cierto que discutíamos con frecuencia, pero eso ocurría porque éramos (y somos) muy distintos. Para mí esa desemejanza era un atractivo más, ya que es sabido que las parejas que son (valga la redundancia) demasiado parejas, se aburren como ostras. Por otra parte, aunque muchas veces te dije en broma que yo era fiel pero no fanático, la verdad es que nunca te engañé. Una vez estuve a punto, pero en mi corazón (perdoná la cursilería) sólo había sitio para vos. ¿También me fuiste leal? 
¿Había en tu corazón una celdilla para mí y otra que estaba disponible? No puedo saberlo. 
Al menos me consta que sólo reiniciaste tu vida en pareja dos años después de nuestro punto y aparte. ¿O fue punto final? ¿Qué tal es tu marido? No. Mejor no me lo cuentes. El infarto por celos nunca es benigno. Ojalá lo disfrutes y te disfrute. Al menos ya tenés experiencia de cuáles son los parámetros de la parábola sexual, dónde están los límites y dónde las fronteras. Seré curioso. ¿En alguna ocasión reservaste un silencio para rememorar nuestra antigua amalgama, que lamentablemente, todavía no sé bien por qué (y aquí viene bien la nomenclatura futbolística) perdió el invicto? Pasará el tiempo. En el futuro habrá otras primaveras, otras golondrinas reanudarán su vértido, pero yo soy tozudo en mis evocaciones y puede asegurarte que no te olvidaré. Tengo ganas de mandarte un abrazo. Pero no te lo mando, de bueno que soy, sólo para que no tengas problemas si te pillan esta epístola a los tesalonicenses. 


Querida Andrea: 

No te alarmes. Esta carta sólo será un parte de viaje. Hace cuatro días que llegué a París,movido por asuntos profesionales. Agosto no es el mejor mes para apreciar monumentos.Tampoco para reencontrar a alguno que otro amigo parisiense. ¿Te acordás de Claude Morcau? No bien llegué, llamé a su teléfono. Me atendió su nuera. “¿Claude? Murió en noviembre”. Balbuceé un breve pésame y me metí en el Cafe de la Paix, donde tantas veces nos habíamos encontrado. Recuerdo que aun la última vez que estuve con él no había asimilado su viudez. Tenía dos hijos, que lo cuidaban y casi lo mimaban, pero no era lo mismo. 

Años atrás yo había conocido a Angelines, una asturiana que escribía cuentos, por cierto bastante buenos, y realmente era muy querible. ¿Te acordás de Odile? Bueno, se casó con un nigeriano bien oscurito y se fueron a vivir a Canadá. Al parecer, ambos se han especializado en informática, y están trabajando y ganando bien. Me chimentan, además, que Odile está embarazada y que ambos hacen conjeturas, con explicable curiosidad, sobre cuál será el color del primogénito. 


Ah, como corresponde, estuve en el Louvre ¿y sabés con qué me encontré? Con que la sonrisa de la Gioconda es igualita a la tuya. Al menos, a la que desplegabas en épocas idílicas. 

domingo, 15 de febrero de 2015

Relax: La Música Más Bella Del Mundo

Música para el alma - 36 Tracks 

El mundo moderno parece estar constantemente cada vez más agitado, con más y más cosas que suceden a nuestro a lrededor a la vez. Este conjunto de 2 CD de EMI Classics es para recordarle a la gente que hay más vida que el ajetreo diario, que a veces es bueno sentarse y no hacer nada por un tiempo - para relajarse un poco. 

Estas 36 rutas representan la meditación música más suave, trascendentalmente hermosa jamás producido, animando a los oyentes a hacer una pausa de las distracciones del mundo y se vuelven hacia adentro, apagando el ordenador, TV, teléfono celular, etc. Tesoros atemporales como el Canon de Pachelbel en D, de Mozart Piano Concerto No. 21, New World Symphony Largo de Dvorák, y más elevación y restaurar, dejando al oyente renovado y listo para enfrentar el mundo con energías renovadas! 


CD1: 

01. Mozart - Clarinet Concerto - II. Adagio 
02. Vivaldi - The Four Seasons - Winter 
03. Jenkins - The Armed Man - Agnus Dei 
04. Albinoni - Adagio 
05. Vaughan Williams - The Lark Ascending 
06. Mozart - Flute & Harp Concerto - II. Andantino 
07. Elgar - Enigma Variations - Nimrod 
08. Beethoven - Moonlight Sonata - I. Adagio sostenuto 
09. Shostakovich - Romance 
10. Vaughan Williams - Fantasia on a Theme by Thomas Tallis 
11. Elgar - Cello Concerto - III. Adagio 
12. Rachmaninov - Piano Concerto No.2 - II. Adagio sostenuto 
13. Mozart - Requiem - Lacrimosa 
14. Beethoven - Symphony No.7 - II. Allegretto 
15. Grieg - Piano Concerto - II. Adagio 
16. R. Strauss - Vier letzte Lieder - Beim Schlafengehen 
17. Gershwin - Rhapsody in Blue 
18. Mascagni - Cavalleria rusticana - Intermezzo







CD2: 

01. Mozart - Piano Concerto No.21 - II. Andante 
02. Beethoven - Symphony No.6 Pastoral - V. Allegretto9 
03. Pachelbel - Cannon in D 
04. Allegri - Miserere mei, Deus 
05. Chopin - Piano Concerto No.1 - II. Romance: Larghetto 
06. Morricone - Gabriel's Oboe 
07. Faure - Requiem - In paradisum 
08. Bruch - Violin Concerto No.1 - II. Adagio 
09. Dvorak - Symphony No.9 From the New World - II. Largo 
10. Beethoven - Emperor Concerto - II. Adagio 
11. Grieg - Peer Gynt - Morning 
12. Mendelssohn - Violin Concerto - II. Andante 
13. Mozart - Ave verum corpus 
14. Rachmaninov - Rhapsody on a Theme of Paganini 
15. Rodrigo - Concierto de Aranjuez - II. Adagio 
16. Rimsky-Korsakov - Scheherazade - The Story of the Kalender Prince 
17. Mahler - Symphony No.5 - IV. Adagietto 
18. Orff - Carmina burana - In trutina

"El secreto de la felicidad" de Paulo Coelho

Tomado de El alquimista, de Paulo Coelho
Locución: Manuel López Castilleja











Cierto mercader envió a su hijo con el más sabio de todos los hombres para que aprendiera el Secreto de la Felicidad. El joven anduvo durante cuarenta días por el desierto, hasta que llegó a un hermoso castillo, en lo alto de una montaña. Allí vivía el Sabio que buscaba. 

Sin embargo, en vez de encontrar a un hombre santo, nuestro héroe entró en una sala y vio una actividad inmensa; mercaderes que entraban y salían, personas conversando en los rincones, una pequeña orquesta que tocaba melodías suaves y una mesa repleta de los más deliciosos manjares de aquella región del mundo. El Sabio conversaba con todos, y el joven tuvo que esperar dos horas para que le atendiera. 

El Sabio escuchó atentamente el motivo de su visita, pero le dijo que en aquel momento no tenía tiempo de explicarle el Secreto de la Felicidad. Le sugirió que diese un paseo por su palacio y volviese dos horas más tarde. 
Pero quiero pedirte un favor —añadió el Sabio entregándole una cucharilla de té en la que dejó caer dos gotas de aceite—. Mientras camines lleva esta cucharilla y cuida de que el aceite no se derrame. 

El joven comenzó a subir y bajar las escalinatas del palacio manteniendo siempre los ojos fijos en la cuchara. Pasadas las dos horas, retornó a la presencia del Sabio. 
»¿Qué tal? —preguntó el Sabio—. ¿Viste los tapices de Persia que hay en mi comedor? ¿Viste el jardín que el Maestro de los Jardineros tardó diez años en crear? ¿Reparaste en los bellos pergaminos de mi biblioteca? 

El joven, avergonzado, confesó que no había visto nada. Su única preocupación había sido no derramar las gotas de aceite que el Sabio le había confiado. 

Pues entonces vuelve y conoce las maravillas de mi mundo —dijo el Sabio—. No puedes confiar en un hombre si no conoces su casa. 

Ya más tranquilo, el joven cogió nuevamente la cuchara y volvió a pasear por el palacio, esta vez mirando con atención todas las obras de arte que adornaban el techo y las paredes. Vio los jardines, las montañas a su alrededor, la delicadeza de las flores, el esmero con que cada obra de arte estalla colocada en su lugar. De regreso a la presencia del Sabio, le relató detalladamente todo lo que había visto. 

¿Pero dónde están las dos gotas de aceite que te confié? —preguntó el Sabio. 
»El joven miró la cuchara y se dio cuenta de que las había derramado. 


Pues éste es el único consejo que puedo darte —le dijo el más Sabio de los Sabios—. El secreto de la felicidad está en mirar todas las maravillas del mundo, pero sin olvidarse nunca de las dos gotas de aceite en la cuchara.




sábado, 14 de febrero de 2015

PELICULA: " Bajo la misma estrella" de Josh Boone (2014)






The Fault in Our Stars (en español: Bajo la misma estrella) es una película estadounidense basada en la novela del mismo nombre escrita por John Green, dirigida por Josh Boone, con guion de Scott Neustadter y Michael H. Weber. 

Es protagonizada por Shailene Woodley y Ansel Elgort, trabajando juntos por segunda vez desde sus participaciones en la pelicula Divergent, estrenada unos meses antes de este filme. Fue estrenada el 6 de junio de 2014 en Estados Unidos.




Bajo la Misma Estrella 2014

Titulo Original: The Fault in Our Stars

Género: Drama, Romance

Año: 2014

Idioma: 

 Español




Reparto


Shailene Woodley  como Hazel Grace Lancaster
Ansel Elgort  como Augustus Waters
Nat Wolff  como Isaac
Laura Dern  como Señora Lancaster
Sam Trammell  como Señor Lancaster
Mike Birbiglia  como Patrick
Lotte Verbeek  como Lidewij Vliegenthart
Willem Dafoe  como Peter Van Houten
Milica Govich  como Señora Waters
David Whalen  como Señor Waters

Emily Peachey  como Mónica


Sinopsis

Patrick (Mike Birbiglia) es el líder adulto del grupo de apoyo al que acude una joven de 16 años llamada Hazel (Shailene Woodley) que tiene cáncer en estado terminal y no sabe cuanto tiempo de vida le queda. Vive pegada a un tanque de oxígeno y sometida a continuos tratamientos. Pero en el grupo de apoyo al que acude por obligación, donde otros enfermos como ella comparten sus experiencias, conoce a Augustus Waters (Ansel Elgort), otro chico enfermo con un sentido del humor muy especial que cambiará su vida.



"El ovillo" de María Elena Walsh

María Elena Walsh (Ramos Mejía, Buenos Aires, 1 de febrero de 1930 – Buenos Aires, 10 de enero de 2011) fue una poetisa, escritora, música, cantautora, dramaturga y compositora argentina, que ha sido considerada como «mito viviente, prócer cultural y blasón de casi todas las infancias. Por su parte, el escritor Leopoldo Brizuela ha puesto de relieve el valor de su creación diciendo que «lo escrito por María Elena configura la obra más importante de todos los tiempos en su género, comparable a la Alicia de Lewis Carroll o a Pinocho; una obra que revolucionó la manera en que se entendía la relación entre poesía e infancia.

En el panorama de la canción para niños de Latinoamérica, ella se destaca junto a grandes maestros como el mexicano Francisco Gabilondo Soler y la cubana Teresita Fernández.

Especialmente famosa por sus obras infantiles, entre las que se destacan el personaje/canción Manuelita la tortuga y los libros Tutú Marambá, El reino del revés, Dailan Kifki y "El monoliso" es también autora de difundidas canciones populares para adultos, entre ellas Como la cigarra, Serenata para la tierra de uno y El valle y el volcán. Otras canciones de su autoría que integran el cancionero popular argentino son La vaca estudiosa, Canción de Titina, El Reino del Revés, La pájara Pinta, La canción de la vacuna (El brujito de Gulubú), La reina Batata, El twist del Mono Liso, Canción para tomar el té, En el país de Nomeacuerdo, La familia Polillal, Los ejecutivos, Zamba para Pepe, Canción de cuna para un gobernante, Oración a la justicia, Canción de caminantes, etc. Entre sus álbumes destacados se encuentran Canciones para mirar (1963) y Juguemos en el mundo (1968).

La conocida película de dibujos animados Manuelita (1999), dirigida por Manuel García Ferré para el público infantil, se inspira en su famoso personaje y reúne sus canciones.

Hacia 1948 forma parte del movimiento literario de La Plata, que se reúne en torno al sello editorial Ediciones del Bosque, creado por Raúl Amaral. Esta editorial publicará algunas de sus obras poéticas. Entre 1951 y 1963 formó el dúo Leda y María junto a Leda Valladares y entre 1985-1989 fue designada por el presidente Raúl Alfonsín para integrar el Consejo para la Consolidación de la Democracia. Entre los artistas que difundieron el cancionero de María Elena Walsh se destacan el Cuarteto Zupay, Luis Aguilé, Mercedes Sosa, Jairo, Rosa León y Joan Manuel Serrat.

Durante toda su carrera publicó más de 20 discos y escribió más de 50 libros.

A lo largo de su vida formó pareja con la folklorista Leda Valladares, la directora de cine María Herminia Avellaneda y la fotógrafa Sara Facio, con quien vivió desde inicios de la década de 1980 hasta su muerte.




El ovillo

Locución: Manuel López Castilleja 

Voy a contarles un cuento que me contaron hace añares, no sé si lo recuerdo bien porque la memoria se pasea mucho, los cuentos cambian todo el tiempo, y los chicos no se quedan quietos. 

El cuento dice más o menos así: 

Éste era un pueblo chico y feo. No llovía y no llovía, y el suelo estaba reseco alrededor del rancho de la familia Chumpi. La bomba no tiraba una gota más. De noche, en vez de rocío, caían espinas de cacto. 

El padre se había ido a cazar peludos o lo que encontrara. La madre lidiaba con un montón de hijos en vacaciones. Estaban tan sucios que no se sabía si eran rubios o morochos, nenas o varones. 

La cabra y el cabrito parecían muñecos de alambre. Los frutales sólo hubieran servido para leña. 

Al fin la madre dijo: -Vayan todos a buscar algo de comer, por ahí desentierran una batata, pero cuidadito con robar. 

Y allá se van corriendo todos juntos, menos Rocío, que es la más chica, y toma por otro camino, con su gato flaco Bergamín pisándole los talones. 

La madre se pone a amasar su último pan, con harina de yuyo seco y un poco de baba de cabra, y, de paso, canta una copla que dice: No quiere llover, sale una nube y se vuelve a perder… 

Así pasa el día y los chicos van volviendo más sucios todavía. ¿Qué encontraron? 

¡Claro, un pedazo de pelota, tres figuritas pisoteadas y unos cascotes, porque brillaban de mica! 

Los maullidos de Bergamín anuncian a Rocío: vienen rendidos, con la lengua afuera y los pelos llenos de abrojos. ¿A ver qué basura encontraron ustedes? 

Rocío muestra el puño cerrado, le da vergüenza abrirlo, pero al fin estira los dedos uno por uno. ¿Qué es? ¡Bah! Un ovillito de hilo celeste muy enredado. 

-Ni para remiendo sirve –dice la madre, pero no acaba de hablar cuando el ovillo escapa de la mano de Rocío… se desanuda solo y resulta que es un hilito de agua, que empieza a viborear y rodar. 

Cuando sale del rancho se convierte en arroyo, y el arroyo canta y da vueltas y engorda y crece y todos miran, se quedan como de palo, los ojos muy abiertos. 

La cabra y su cría beben hasta reventar. Entonces los chicos chapotean y vemos que son lindos y feúchos, rubios y morochos, cuatro varones y tres niñas, contando a Rocío, que va a buscar un trozo de jabón. El gato Bergamín se trepa a un árbol huyendo del baño. 

Juntan agua en todos los cacharros que tienen y se van a dormir con hambre pero al fin sin sed. Tienen miedo de que al amanecer el hilo de agua haya desaparecido como un sueño. 

Cuando despiertan, el sol ya está redondo y el río sigue allí. ¡Qué misterio misterioso, señores! Durante la noche han nacido brotecitos muy verdes, ha vuelto el benteveo a bañarse y el agua tan limpita deja ver cómo juegan unos cuantos peces de plata. 

Y ahí vuelve papá Chumpi, con un atado de choclos y tres huevos de ñandú. 

¡Ja! 

Deja caer todo y primero se queda tieso mirando el río, después va a buscar una caña y pesca que te pesca. 

¡Y todos contentos, gracias a Rocío y su ovillito de hilo celeste, que no era más que agua dormida al pie de un sauce amarillo! 

Dicen que dicen que así nació el río Lapizul. 

viernes, 13 de febrero de 2015

"'El Terrible Anciano" de H.P. Lovecraft

"El Terrible Anciano " fue publicado por primera vez en julio de 1921 para la revista amateur Tryout. Es la primera historia en la que Lovecraft introduce una localización imaginaria de Nueva Inglaterra; la ciudad de Kingsport, escogida para albergar la mansión del "Terrible Anciano", un oscuro y miserable personaje cuya leyenda atemoriza a los convecinos de la ciudad. A pesar de no llegar a las 1200 palabras, el relato contiene buena parte de los cánones lovecraftianos... La historia se inicia con un perverso plan de robo ideado por un trío de malhechores, que acuden a la pequeña villa atraídos por los rumores de que el "terrible anciano" guarda en alguna parte de su propiedad el inmenso tesoro de un antiguo galeón español. 










jueves, 12 de febrero de 2015

AUDIOLIBRO: "Fahrenheit 451" de Ray Bradbury

Fahrenheit 451 es una novela distópica, publicada en 1953 por el escritor estadounidense Ray Bradbury. El título hace referencia a la temperatura en la escala de Fahrenheit (°F) a la que el papel de los libros se inflama y arde, equivalente a 233 ºC. La película homónima de 1966, basada en dicha novela, fue dirigida por François Truffaut. Años después Michael Moore utilizó ese título, transformado, para uno de sus documentales, algo por lo que Bradbury protestó.

La trama gira en torno a Montag, un bombero encargado de quemar los libros por orden del gobierno. Todo cambia cuando conoce a Clarisse, una chica que le genera dudas sobre su felicidad, y el amor por su esposa.
El libro fue publicado por primera vez en 1953, para criticar la censura de libros en Estados Unidos, como resultado del "Macarthismo" del senador Joseph McCarthy, al igual que la quema de libros en la Alemania Nazi en 1933 y el lanzamiento de las bombas nucleares en Hiroshima y Nagasaki.

En 1967 se publicó una versión censurada, sin conocimiento de Bradbury, donde se omitían las palabras "Damn" y "Hell" ("maldito" e "infierno"). Poco después se publicó otra versión con todas sus palabras y una explicación por parte de Bradbury acerca de lo que pasó con el anterior libro








Prólogo





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