viernes, 31 de marzo de 2017

"El Rey Lear" - William Shakespeare

Lear era un legendario soberano de Bretaña, aunque resulta obvio que su historia es parte del patrimonio de diversas culturas. El Lear histórico habría vivido antes de la fundación de Roma, es decir en el siglo VIII a. C. Según la Historia regum Britanniae, Lear al llegar a la vejez decidió dividir su reino entre sus hijas y sus respectivos maridos aun cuando mantendría su autoridad real.

Cuando les pide que les declaren su afecto, Cordelia, la hija menor, disgustada por la desfachatez aduladora de las hermanas Gonerilda y Regania, responde que su afecto es el que toda hija siente por su padre. Lear airado la deshereda mientras entrega a sus otras hijas la parte de Cordelia y a sus respectivos maridos, el duque de Albania y el de Cornualles.

Poco después el rey de Francia, que en aquel entonces correspondía a un tercio de la Galia, al saber de la extraordinaria belleza de Cordelia, se casa con ella renunciando a la dote y llevándosela consigo. Mucho tiempo después los dos duques se alzan contra el rey y lo deponen. Entonces Lear se traslada con su hija Cordelia, donde es acogido con afecto filial.



jueves, 30 de marzo de 2017

"La doble trampa mortal" de Roberto Arlt

Roberto Arlt (Argentina, 1900-1942) escritor surrealista, autor de relatos de horror y aventuras, narra el seguimiento entre dos espías que acaban el mismo día uno con la otra. El teniente Ferrain debe eliminar a la bella espía Estela, por órdenes de su jefe y anterior coordinador de la muchacha, el señor Demetriades. La aventura ocurre en un vuelo pilotado por Ferrain desde Ceuta, España al poblado de Beni Hassan, donde Estela salta ignorando que su paracaídas ha sido estropeado con ácido en sus cuerdas.

Estela muere aplastada contra las rocas, pero deja un bolso bomba, que estalla en pleno vuelo cuando Ferrain lo toca, acabando con el teniente y su avión. La espía es acusada de vender información confidencial y estar en contacto con un agente de Mohamed el cojo. Arlt pasa del misterio y el horror a una aventura de inteligencia y enfrentamiento de las voluntades entre dos espías expertos. Interesa mucho el conocimiento de las actividades de los servicios de inteligencia que maneja Arlt.







La doble trampa mortal
Roberto Arlt



He aquí el asunto, teniente Ferrain: usted tendrá que matar a una mujer bonita. 

El rostro del otro permaneció impasible. Sus ojos desteñidos, a través de las vidrieras, miraban el tráfico que subía por el bulevar Grenelle hacia el bulevar Garibaldi. Eran las cinco de la tarde, y ya las luces comenzaban a encenderse en los escaparates. El jefe del Servicio de Contraespionaje observó el ceniciento perfil de Ferrain, y prosiguió: 

-Consuélese, teniente. Usted no tendrá que matar a la señorita Estela con sus propias manos. Será ella quien se matará. Usted será el testigo, nada más. 

Ferrain comenzó a cargar su pipa y fijó la mirada en el señor Demetriades. Se preguntaba cómo aquel hombre había llegado hasta tal cargo. El jefe del servicio, cráneo amarillo a lo bola de manteca, nariz en caballete, se enfundaba en un traje rabiosamente nuevo. Visto en la calle, podía pasar por un funcionario rutinario y estúpido. Sin embargo, estaba allí, de pie, frente al mapa de África, colgado a sus espaldas, y perorando como un catedrático: 

-Posiblemente, usted Ferrain, experimente piedad por el destino cruel a que está condenada la señorita Estela; pero créame, ella no le importaría de usted si se encontrara en la obligación de suprimirlo. Estela le mataría a usted sin el más mínimo escrúpulo de conciencia. No tenga lástima jamás de ninguna mujer. Cuando alguna se le cruce en el camino, aplástele la cabeza sin misericordia, como a una serpiente. Verá usted: el corazón se le quedará contento y la sangre dulce. 

El teniente Ferrain terminó de cargar su pipa. Interrogó: 

-¿Qué es lo que ha hecho la señorita Estela? 

-¿Qué es lo que ha hecho? ¡Por Cosme y Damián! Lo menos que hace es traicionarnos. Nos está vendiendo a los italianos. O a los alemanes. O a los ingleses. O al diablo. ¿Qué sé yo a quién? Vea: la historia es lamentable. En Polonia, la señorita Estela se desempeñó correctamente y con eficiencia. Esto lo hizo suponer al servicio que podía destacarla en Ceuta. Los españoles estaban modernizando el fuerte de Santa Catalina, el de Prim, el del Serrallo y el del Renegado, cambiando los emplazamientos de las baterías; un montón de diabluras. Ella no sólo tenía que recibir las informaciones, sino trabajar en compañía del ingeniero Desgteit. El ingeniero Desgteit es perro viejo en semejantes tareas. Con ese propósito, el ingeniero compró en Ceuta la llave de un acreditado café. Estela hacía el papel de sobrina del ingeniero. El bar, concurrido por casi toda la oficialidad española, fue modernizado. Se le agregaron sólidos reservados. Un consejo, mi teniente: no hable nunca de asuntos graves en un reservado. Cada reservado estaba provisto de un micrófono. Consecuencia: los oficiales iban, charlaban, bebían. Estela, en el otro piso, a través de los micrófonos, anotaba cuanta palabra interesante decían. Este procedimiento nos permitió saber muchas cosas. Pero he aquí que el mecanismo informativo se descompone. El ingeniero Desgteit encuentra con su cabeza una bala perdida que se escapa de un grupo de borrachos. Supongamos que fueron borrachos auténticos. Mahomet “el Cojo”, respetable comerciante ligado estrechamente a la cabila de Anghera, cuyos hombres trabajaban en las fortificaciones, es asaltado por unos desconocidos. Estos lo apalean tan cruelmente, que el hombre muere sin recobrar el sentido. Y, finalmente, como epílogo de la fiesta, nos llega un mensaje de la señorita Estela… ¡Y con qué novedad! Un incendio ha destruido al bar. Por supuesto, toda la documentación que tenía que entregarnos ha quedado reducida a cenizas. 

El teniente Ferrain movió la cabeza. 

-Evidentemente, hay motivos para fusilarla cuatro veces por la espalda. 

El señor Demetriades se quitó una vírgula de tabaco de la lengua, y prosiguió: 

-Yo no tengo carácter para acusar sin pruebas; pero tampoco me gusta que me la jueguen de esa manera. Estela es una mujer habilísima. Naturalmente, ordené que la vigilaran, y ella lo supone. 

-¿Por qué presume usted que ella se supone vigilada? 

-Son los indicios invisibles. Se sabe condenada a muerte, y está buscando la forma de escaparse de nuestras manos. Por supuesto, llevándose la documentación. Ahora bien; ella también sabe que no puede escaparse. Por tierra, por aire o por agua, la seguiríamos y atraparíamos. Ella lo sabe. Pero he aquí de pronto una novedad: la señorita Estela descubre una forma sencillísima para evadirse. He aquí el procedimiento: me escribe diciéndome que siente amenazada su vida, y de paso solicita que un avión la busque para conducirla inmediatamente a Francia; pero nos avisa (aquí está la trampa) que en Xauen la espera un agente de Mahomet “el Cojo” para entregarle una importantísima información. ¿Qué deduce usted, teniente, de ello? 

-¿Intentará escaparse en Xauen? 

El jefe del servicio se echó a reír. 

-Usted es un ingenuo y ella una mentirosa. La información que ella tiene que recibir en Xauen es un cuento chino. Vea, teniente.-El señor Demetriades se volvió hacia el mapa y señaló a Ceuta.-Aquí está Ceuta.-Su dedo regordete bajó hacia el Sur.-Aquí, Xauen. Observe este detalle, teniente. A partir de Beni Hassan, usted se encuentra con un sistema montañoso de más de mil quinientos metros de altura. Nidos de águilas y despeñaperros, como dicen nuestros amigos los españoles. Después de Beni Hassan, el único lugar donde puede aterrizar un avión es Xauen. Ahora bien: el proyecto de esta mujer es tirarse del avión cuando el aparato cruce por la zona de las grandes montañas. Como ella llevará paracaídas, tocará tierra cómodamente, y el avión se verá obligado a seguir viaje hasta Xauen. Y la señorita Estela, a quien sus compinches esperarán en Dar Acobba, Timila o Meharsa, nos dejará plantados con una cuarta de narices. Y nosotros habremos costeado la información para que otros la aprovechen. Muy bonito, ¿no?. . . 

-El plan es audaz. 

El señor Demetriades replicó: 

-¡Qué va a ser audaz! Es simple, claro y lógico, como dos y dos son cuatro. Más lógico le resultará cuando se entere de que la señorita Estela es paracaidista. Lo he sabido de una forma sumamente casual. 

El teniente Ferrain volvió a encender su pipa. 

-¿Qué es lo que tengo que hacer? 

-Poco y nada. Usted irá a Ceuta en un avión de dos asientos. El aparato llevará los paracaídas reglamentarios; pero el suyo estará oculto, y el destinado al asiento de ella, tendrá las cuerdas quemadas con ácido; de manera que aunque ella lo revise no descubrirá nada particular. Cuando se arroje del avión, las cuerdas quemadas no soportarán el peso de su cuerpo, y ella se romperá la cabeza en las rocas. Entonces usted bajará donde esa mujer haya caído, y si no se ha muerto, le descarga las balas de su pistola en la cabeza. Y después le saca todo lo que lleve encima. 

-¿Con qué queman las cuerdas del paracaídas? 

Con ácido nítrico diluido en agua. ¿Por qué? 

-Nada. El avión se hará pedazos. 

-Naturalmente. Ahora, véalo al coronel Desmoulin. Él le dará algunas instrucciones y la orden para retirar el aparato. Tendrá que estar a las ocho de la mañana en Ceuta. Le deseo buena suerte. 

El teniente Ferrain se levantó y estrechó la mano del jefe de servicio. Luego tomó su sombrero y salió. Ambos ignoraban que no se verían nunca más. 

El teniente Ferrain llegó a las ocho de la mañana al aeródromo de la Aeropostale, piloteando un avión de dos asientos. Miró en derredor, y por el prado herboso vio venir a su encuentro una joven enlutada. La acompañaba el director del aeródromo. Ferrain detuvo los ojos en la señorita Estela. La muchacha avanzaba ágilmente, y su continente era digno y reservado. Algunos ricitos de oro escapaban por debajo de su toca. Tenía el aspecto de una doncella prudente que va a emprender un viaje de vacaciones a la casa de su tía. 

El director del aeródromo hizo las presentaciones. Ferrain estrechó fríamente la mano enguantada de la muchacha. Ella le miró a los ojos, y pensó: “Un hombre sin reacciones. Debe ser jugador”. 

Quizá la muchacha no se equivocaba; pero no era aquel el momento de pensar semejantes cosas de Ferrain. El aviador estaba profundamente disgustado al verse mezclado en aquel horrible negocio. El mecánico se acercó al director, y éste se alejó. Estela, que miraba las plateadas alas del avión reposando como un pez en la pradera verde, volvió sus ojos a Ferrain. 

-¿Ha estado usted con el señor Demetriades? 

-Sí. 

-Supongo que estará enterado de todo. 

-Me ha dicho que me ponga por completo a sus órdenes. 

-Entonces iremos primero a Xauen, y luego tomaremos rumbo a Melilla. 

-¿Sus documentos están en orden? 

-Por completo… ¿Conoce usted Xauen? 

-He estado dos veces. 

-De Xauen podemos salir después de almorzar. Esta noche cenaremos juntos en París. ¿Conforme? 

-¡Encantado! 

-¿Cuándo salimos? 

-Cuando usted diga. 

-Me pondré el overol, entonces.-Ya ella se marchaba para la toilette del aeródromo con su bolso de mano; pero bruscamente se volvió. Sonreía, un poco ruborizada, como si se avergonzara de una posible actitud pueril. Dijo: -Teniente Ferrain, no se vaya a reír de mí ¿Tiene usted paracaídas? 

Ferrain permaneció serio. 

-Puede usar el mío, si quiere. Yo jamás he necesitado de ese chisme.

-Es que soy supersticiosa. Hoy he visto un funeral. Y la primera inicial del paño fúnebre era la letra “E”. 

Ferrain la miró sorprendido: 

-¡Es curioso! Yo me llamo Esteban. ¿Por quién sería el augurio?…

La espía no sonrió. Un poco desconcertada, observó a Ferrain, y luego balbuceó: 

-¡Es curioso! 

Ferrain miró el cielo azul de la mañana recortándose sobre las montañas verdosas, y replicó: 

-Tendremos un viaje serenísimo. No se preocupe. 

Ella, con ágiles pasos, marchó a enfundarse en su overol. 

Ferrain se dirigió a su aparato. A medida que transcurrirían los minutos, el disgusto por su misión aumentaba su volumen sombrío. ¿Cómo se había dejado atrapar por aquel Demetriades? Algunos mástiles se alejaban del dique hacia Gibraltar. Ferrain pensó con envidia que en los puentes irían pasajeros dichosos. Cierto es que esa noche cenaría en París. ¡Cuántos sacrificios costaba un ascenso! De modo que esa hipócrita, con su aspecto de mosquita muerta, había hecho asesinar a Desgteit y a Mahomet “el Cojo”? ¿Qué aventuras la habrían conducido al Servicio de Contraespionaje? De haber estado en sus manos, borraría a Ceuta del mapa. Miró con rabia al mecánico, que terminaba de llenar el tanque de nafta. Algunos pájaros saltaban en la hierba; más allá, los portones de cine de un hangar se abrían lentamente. Y él, por esa mala pécora…

Sonriendo, con su bolso de mano, apareció la señorita Estela. Evidentemente, era elegante. Ella lo envolvió en su aterciopelada mirada azul, que escapaba de sus pupilas abiertas como abanicos. Ferrain apartó los ojos de ella. Acaba de representársela destrozada en un roquedal, las entrañas derramándose entre los dientes rotos. La señorita Estela, cruzándose de brazos frente a él, dijo: 

-¡Lista! 

Ferrain se acercó penosamente al aparato. Ella caminaba a su lado alargando el paso y charloteando como una colegiala maliciosa. 

-¿Cómo está el señor Demetriades? ¿Siempre paternal y cínico? Supongo que le habrá contado… 

Ferrain la miró desafiante: 

-¿Contado qué? 

-Nuestras dificultades. 

Ferrain cortó en seco: 

-Usted perdone. El señor Demetriades me ordenó que la buscara a usted, y que eludiera toda conversación confidencial respecto al servicio. 

La respuesta de Ferrain fue oportuna y adecuada. Estela pensó: “Este imbécil teme que le estropee la foja con algún chisme”, y acto seguido cambió de conversación y de tono: 

-¿Cree usted que habrá elecciones en España? 

Ferrain la soslayó: 

-Posiblemente. . . Se habla de la chance del bloque popular. ¿Cree usted en esa ensalada? 

Ferrain sonrió eficiente: 

-El bloque es un disparate. Gil Robles gobernará a España. La CEDA es el único partido serio. Electoralmente, el bloque popular está condenado al fracaso. Azaña es un literato. 

Habían llegado al avión. Subió Ferrain, y el mecánico la ayudó a Estela. Ella recogió el paracaídas y se cruzó el correaje bajo las axilas. 

Ferrain la miró, y aunque estaba muy lejos de tener deseos de sonreír, no pudo evitar que una sonrisa extraña, dubitativa, le encrespara los labios. E insistió en su pregunta: 

-Pero, ¿usted cree en ese chisme? -Luego, sin esperar que ella le contestara, apretó el botón del encendido. La hélice osciló como un élitro de cristal, y el motor tableteó semejante a una ametralladora. La máquina se deslizó por la pradera y brincó ligeramente dos veces. Luego quedó suspendida en la atmósfera, cuando Estela bajó la cabeza, las torres de la catedral estaban abajo. En los patios con palmeras se veían algunos monjes que levantaban la cabeza. 

Aparecieron los caminos asfaltados, el mar; a lo lejos, entre neblinas sonrosadas, el ceniciento peñón de Gibraltar; la costa de España se recortaba adusta en el azul del Mediterráneo. Durante pocos minutos el avión pareció seguir a lo largo de la mar; pero la costa desapareció y avanzaron sobre crecientes bultos de montañas verdes. Por los caminos zigzagueantes avanzaban lentos camiones. Grupos de campesinos moros eran ostensibles por sus vestiduras blancas. El avión ganó altura, y la costra terrestre, más profunda y sombría, apareció desierta como en los primeros días de la creación. 

A pesar de que lucía el sol, el paisaje era siniestro y hostil, con la encrespadura de sus montes y la oquedad verde botella de los valles. 

Una congoja infinita entró en el corazón de Ferrain. Vio que Estela metió la mano en el bolso y estuvo allí buscando algo. Finalmente, extrajo una petaca morisca, y le ofreció un cigarrillo. Ferrain no aceptó. Ella fumaba y miraba las profundidades. Ferrain sentía que un infortunio inmenso se aplastaba sobre su vida, descorazonándole para toda acción. Hubiera querido decirle algo a esa mujer, escribírselo en la pizarra; pero una fuerza fatal dominaba su voluntad; tras él estaba el servicio, el destino así aceptado de servir en la absoluta disciplina, y el tiempo, como una brizna cargada de hielo de muerte, corría a través de sus pulmones ansiosos. 

Más bultos de montañas se renovaban en el confín. Abajo, la tierra, como en los primeros días de la creación, mostraba riachos salvajes, entre verticales y resquebrajaduras de bosques titánicos y cordones de una primitiva geología. 

Parecían estar situados en el centro de un inmenso globo de cristal, cuya costra verde se levantaba por momentos hacia sus rostros, como removida por un aliento monstruoso. 

Estela miró su reloj pulsera. El corazón de Ferrain comenzó a golpear como el hacha de un leñador en un pesado tronco. Avanzaban ahora hacia un valle que dilataba su pradera entre dos cordones de cerros amarillentos. Allí abajo, casi al confín, se veía arder una hoguera. Estela tocó el hombro de Ferrain, y le señaló la dirección opuesta a la hoguera. Muy lejos, a ras de tierra, se distinguían los cubos blancos de un caserío. Era el poblado de Beni Hassan. 

Ferrain volvió la cabeza, resignado. Adivinó el movimiento de Estela. Cuando quiso lanzar un grito, ella saltaba al vacío. Tan apresuradamente, que sobre el asiento se le olvidó el bolso. 

La mujer caía en el vacío semejante a una piedra. Verticalmente. El paracaídas no se abrió. Ferrain hizo girar maquinalmente el aparato para ver caer a la mujer. Ella era un punto negro en el vacío. El paracaídas no se abrió. Luego ya no la vio caer más. Estela se había aplastado en la tierra. 

Ferrain, temblando, apagó el encendido del motor. Aterrizaría en aquella pradera. Involuntariamente, su mirada se volvió hacia el bolso que Estela había olvidado sobre el asiento. Iba a extender la mano hacia él, cuando de allí escapó una llamarada. La explosión de la bomba, oculta en el bolso, y que Estela había dejado para asegurarse la retirada, desgarró el fuselaje del avión, y el cuerpo de Ferrain voló despedazado por los aires.

miércoles, 29 de marzo de 2017

"Amím o la caída" de Ana María Shua

Ana María Shua nació en Buenos Aires el 22 de abril de 1951, siendo su padre de origen judeo-libanés y su madre de origen judeo-polaco.
Hizo el descubrimiento de la literatura y de su pasión por leer de la siguiente manera: «A los seis años alguien me puso en las manos un libro con un caballo en la tapa. Esa misma noche yo fui ese caballo. Al día siguiente ninguna otra cosa me interesaba. Quería mi pienso, preferiblemente con avena y un establo con heno limpio y seco. Nunca antes había escuchado las palabras pienso, avena, heno, pero sabía que como caballo necesitaba entenderlas. Durante una semana pude haber sido Black Beauty pero fui Azabache, en una traducción inteligente y libre. Fui caballo de tiro y caballo de alquiler, recibí latigazos, estuve a punto de morir, fui rescatado... y llegué a la última página. Entonces, con terrible dolor, volví a mi cuerpo y levanté la cabeza: el resto del mundo todavía estaba allí. 'Deja eso que te va a hacer mal', decía mi madre. 'No se lee en la mesa', decía mi padre. Entonces descubrí que podía volver a empezar. Y otra vez fui Azabache y otra vez y otra vez. Después descubrí que podía ser un pirata y muchos, y la ciudad de Maracaibo y ser hombre, manatí, horror o piedra. Lo que acababa de empezar en mi vida no era un hábito: era una adicción, una pasión, una locura.»
Ana María Shua comenzó a publicar a los 16 años, con su libro de poemas El sol y yo, por el que recibió un pequeño premio del Fondo Nacional de las Artes y la Faja de Honor de la SADE. Al año siguiente terminó la secundaria en el Colegio Nacional de Buenos Aires e ingresó en la Universidad de Buenos Aires, donde en 1973 obtuvo el título de Profesora en Letras.
En 1975 se casó con el arquitecto y fotógrafo Silvio Fabrykant y al año siguiente, el matrimonio partió a Francia. En París trabajó para la revista española Almanaque de la editorial Cambio 16. La pareja regresó a Argentina en 1977.
En 1980 ganó el premio de la editorial Losada con su primera novela Soy paciente. Al año siguiente apareció su primer libro de cuentos Los días de pesca. En 1984 tuvo su primer éxito de venta con Los amores de Laurita, y en ese mismo año pudo publicar La sueñera (microrrelatos), que había empezado a escribir diez años antes.
Ha publicado los libros de microrrelatos Casa de Geishas, Botánica del caos, Temporada de fantasmas, Cazadores de letras (que reúne los otros cuatro) y en 2011 Fenómenos de circo, que apareció simultáneamente en Madrid y en Buenos Aires.
En 1994 obtuvo la beca Guggenheim para escribir su novela El libro de los recuerdos, que trata acerca de una familia judía en la Argentina.
Ha trabajado como periodista, publicista y guionista de cine, adaptando algunas de sus novelas, como Los amores de Laurita, que fue llevada al cine en 1986 por Antonio Ottone y Soy paciente, un proyecto del director Rodolfo Corral que se filmó pero nunca llegó a estrenarse. Es coautora del guion de la película ¿Dónde estás amor de mi vida que no te puedo encontrar? (1992), de Juan José Jusid.
Su novela La muerte como efecto secundario (1997) integró la lista de las cien mejores novelas publicadas en lengua española en los últimos veinticinco años, definida en el Congreso de la Lengua Española en Cartagena en 2007.
También en el 2007 se publicó su novela El peso de la tentación, que trata acerca de un grupo de pacientes obesos internados en una suerte de extraña clínica de rehabilitación.
En 2009 se publicaron sus cuentos completos con el título de Que tengas una vida interesante
Su libro Contra el tiempo es una selección de sus cuentos publicada en Madrid con prólogo y entrevista de Samanta Schweblin.
En 2016 apareció su última novela, Hija. Y un jurado de España, México y Argentina le otorgó el I Premio Iberoamericano Juan José Arreola de Minificción.
Ana María Shua escribe también literatura infantil, publicada en todo el ámbito de la lengua española. Por sus obras dedicadas a los niños ha recibido varios galardones internacionales.
Algunos de sus libros han sido traducidos a una docena de idiomas. Sus cuentos y microrrelatos figuran en antologías publicadas en todo el mundo.





martes, 28 de marzo de 2017

"Diálogo del espejo" de Gabriel García Márquez

Esta obra trata de un hombre que mientras se afeita  va entablando un dialogo con el hombre que se encontraba en el espejo, este hombre  era idéntico a él y hacia lo mismo que el, pero este cree que  es otra persona.








lunes, 27 de marzo de 2017

"¿Qué te parece esto?" de Raymond Carver.

Una pareja de esposos llega a una vieja casa abandonada en el campo que fue antes la vivienda de la esposa. Ella quiere volver a la vida sencilla que tuvo antes. El no quiere vivir ahí.













Programa de Radio conducido por Chacho Marzetti que sale de lunes a viernes de 23hs a 1hs por AM 750 Radio Nacional Córdoba y www.nacionalcordoba.com.ar 

www.elvagabundodelasestrellasrn.blogspot.com.ar

domingo, 26 de marzo de 2017

Audiolibro: "El cartero de Neruda" de Antonio Skarmeta

"Ardiente paciencia" es una novela corta del escritor chileno Antonio Skármeta, publicada en 1985 por la Editorial Sudamericana en Buenos Aires. Es el desarrollo de la película homónima que el autor había estrenado en 1983. Más tarde, la novela inspiró a Michael Radford la cinta Il Postino, que fue estrenada en 1994 y donde la acción transcurre en Italia años antes de los hechos que suceden en el libro. Ha sido adaptada también al teatro. Después del éxito de la película de Radford, la novela, por razones comerciales, pasó a llamarse El cartero de Neruda.

Reseña:

Junio de 1969. A Mario Jiménez, joven de 17 años, le desagrada su vida, ya que, al igual que su padre, él debe ser pescador. Pero un día decide convertirse en cartero, y es designado a Isla Negra con un solo cliente, Pablo Neruda, a quien diariamente lleva cartas pero con el cual nunca habla. Luego Mario Jiménez y Pablo Neruda conversan sobre las metáforas, los que con el tiempo se vuelven buenos amigos. Mario descubre que quiere ser escritor al igual que su ídolo, también encuentra el amor, una chica llamada Beatriz, con la que tiene relaciones carnales, cuya madre no quiere a su nuevo pretendiente. Por su parte Neruda se convierte en embajador en Francia.

Transcurriendo el tiempo, Neruda le envía una grabadora a Mario en que le pide grabar los sonidos que tanto extraña, y entre ellos el de su hijo Pablo Neftalí Jiménez González recién nacido.

Con el tiempo Mario gana un concurso de poesía en el que ha participado, con el dinero planea ir a París, pero la salud de su hijo no se lo permite. También se sabe de la enfermedad del Premio Nobel. Luego ocurre el Golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973. La casa de Pablo Neruda es custodiada, lo que imposibilita la entrada de cartas a su casa, pero Mario se las aprende de memoria y transmite su contenido a Neruda.

Locución: Manuel López Castilleja





Café del Sur: Canciones del Exilio

En ocasión del 41 aniversario del golpe de estado militar de Argentina 1976 y del 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández en una cárcel de Alicante en 1942, conmemoramos las dos fechas con una banda sonora original dedicada a los poetas, a la música y a la canción en el exilio.








viernes, 24 de marzo de 2017

"Pirí" de Andrés Rivera.


Yo conocí a Pirí Lugones. Ella tiene, a mi juicio, una frase inmejorable: ’Soy la nieta de un poeta y la hija de un torturador’. Su padre que también se llamaba Leopoldo. Pirí era la responsable de la desaparecida librería de Jorge Alvarez que estaba en la calle Talcahuano. Hace décadas, caminando, me la encontré en Talcahuano y Corrientes. Pirí era una mujer de una notable belleza y muy imperativa. Me dijo: ’¿Qué hacés vos por acá? Y le respondí: ’Camino, Pirí’. Entonces me dijo: ’Vení’ y paró un taxi para llevarme a su departamento de la calle Rivadavia. [...] realmente era un placer estar con Pirí. Después la mató la dictadura. Era realmente muy coqueta, demoraba dos horas para arreglar su pelo, los colores de su cara. Cuando ingresa a Montoneros -yo alcancé a verla una sola vez-, tenía la cara de una monja, limpia, pálida, desprovista de todo maquillaje y se manejaba con un tono enfático, de dogma. Pirí estaba comprometida hasta la muerte con la propuesta de Montoneros.






Programa de Radio conducido por Chacho Marzetti que sale de lunes a viernes de 23hs a 1hs por AM 750 Radio Nacional Córdoba y www.nacionalcordoba.com.ar Producción y Web Master Manuel Allasino. Podés escuchar todos los programas en www.elvagabundodelasestrellasrn.blogspot.com.ar

jueves, 23 de marzo de 2017

"¿Alguien ha llamado?" de Héctor Tizón.

Programa de Radio conducido por Chacho Marzetti que sale de lunes a viernes de 23hs a 1hs por AM 750 Radio Nacional Córdoba y www.nacionalcordoba.com.ar Producción y Web Master Manuel Allasino. Podés escuchar todos los programas en www.elvagabundodelasestrellasrn.blogspot.com.ar

La pregunta que da título a este cuento aparece hacia el final, cuando al lector se le
hace bien evidente que no es una pregunta retórica, pero que no tendrá respuesta afirmativa nunca, por lo menos en el sentido que espera quien la formula.
Se trata aquí de la “pequeña historia” de una pareja de jubilados, don Juan y su esposa Noemí, padres de Diego, visitador social de poco más de veinte años. El narrador sitúa la acción en una ciudad fronteriza, donde Juan era empleado de aduanas. Tanto él como Noemí son personas “honestas y pacíficas”, viven en un barrio “de viviendas modestas y armónicas”, y hace dos años que su hijo “no regresa” a la casa, por eso se turnan para salir, a la espera de un hipotético llamado del joven.



martes, 21 de marzo de 2017

"La cabeza de mi padre" y "La caída del Rey Nan" de Alberto Laiseca.

Alberto Jesús Laiseca (Rosario, 11 de febrero de 1941-Buenos Aires, 22 de diciembre de 2016)1 fue un escritor argentino. Entre los más de diecinueve volúmenes que editó en los géneros de novela, cuento, poesía y ensayo se destaca la novela Los Sorias.

Pasó su infancia en Camilo Aldao, un pueblo ubicado en el límite entre las provincias de Córdoba y Santa Fe. Protagonizó el antológico programa de televisión Cuentos de terror en el canal de cable I.Sat y presentó películas en el ciclo Cine de terror del canal de cable Retro.







domingo, 19 de marzo de 2017

"La viuda de Montiel" de Gabriel García Márquez

Cuando Don Chepe Montiel murió nadie en el pueblo lo podía creer, tuvieron que atornillar el ataúd y emparedarlo, en realidad murió de muerte natural, aun cuando todos esperaban que lo acribillaran en una emboscada. 



















Café del sur - Banana Republic

¿Qué tienen en común Billie Holyday y Pablo Neruda con Rubén Blades, Walt Disney y el compositor griego Mikis Theodorakis? ¿Y Carmen Miranda y Woody Allen con el tango, la salsa, el bolero y el calypso? Una banda sonora original para descubrir algunos de los secretos musicales de Centroamérica.













sábado, 18 de marzo de 2017

"Espantos de agosto" de Gabriel García Márquez

Una familia va a una región de Italia a visitar a un escritor a su casa. ... Fueron hacia el castillo, donde les esperaba su amigo escritor con el almuerzo preparado. Les contó la historia del hombre que construyó el castillo, el que mató a su mujer y después se suicidó.















Espantos de agosto


Llegamos a Arezzo un poco antes del medio día, y perdimos más de dos horas buscando el castillo renacentista que el escritor venezolano Miguel Otero Silva había comprado en aquel recodo idílico de la campiña toscana. Era un domingo de principios de agosto, ardiente y bullicioso, y no era fácil encontrar a alguien que supiera algo en las calles abarrotadas de turistas. Al cabo de muchas tentativas inútiles volvimos al automóvil, abandonamos la ciudad por un sendero de cipreses sin indicaciones viales, y una vieja pastora de gansos nos indicó con precisión dónde estaba el castillo. Antes de despedirse nos preguntó si pensábamos dormir allí, y le contestamos, como lo teníamos previsto, que sólo íbamos a almorzar.

-Menos mal -dijo ella- porque en esa casa espantan.

Mi esposa y yo, que no creemos en aparecidos del medio día, nos burlamos de su credulidad. Pero nuestros dos hijos, de nueve y siete años, se pusieron dichosos con la idea de conocer un fantasma de cuerpo presente.

Miguel Otero Silva, que además de buen escritor era un anfitrión espléndido y un comedor refinado, nos esperaba con un almuerzo de nunca olvidar. Como se nos había hecho tarde no tuvimos tiempo de conocer el interior del castillo antes de sentarnos a la mesa, pero su aspecto desde fuera no tenía nada de pavoroso, y cualquier inquietud se disipaba con la visión completa de la ciudad desde la terraza florida donde estábamos almorzando. Era difícil creer que en aquella colina de casas encaramadas, donde apenas cabían noventa mil personas, hubieran nacido tantos hombres de genio perdurable. Sin embargo, Miguel Otero Silva nos dijo con su humor caribe que ninguno de tantos era el más insigne de Arezzo.

-El más grande -sentenció- fue Ludovico.

Así, sin apellidos: Ludovico, el gran señor de las artes y de la guerra, que había construido aquel castillo de su desgracia, y de quien Miguel nos habló durante todo el almuerzo. Nos habló de su poder inmenso, de su amor contrariado y de su muerte espantosa. Nos contó cómo fue que en un instante de locura del corazón había apuñalado a su dama en el lecho donde acababan de amarse, y luego azuzó contra sí mismo a sus feroces perros de guerra que lo despedazaron a dentelladas. Nos aseguró, muy en serio, que a partir de la media noche el espectro de Ludovico deambulaba por la casa en tinieblas tratando de conseguir el sosiego en su purgatorio de amor.

El castillo, en realidad, era inmenso y sombrío. Pero a pleno día, con el estómago lleno y el corazón contento, el relato de Miguel no podía parecer sino una broma como tantas otras suyas para entretener a sus invitados. Los ochenta y dos cuartos que recorrimos sin asombro después de la siesta, habían padecido toda clase de mudanzas de sus dueños sucesivos. Miguel había restaurado por completo la planta baja y se había hecho construir un dormitorio moderno con suelos de mármol e instalaciones para sauna y cultura física, y la terraza de flores intensas donde habíamos almorzado. La segunda planta, que había sido la más usada en el curso de los siglos, era una sucesión de cuartos sin ningún carácter, con muebles de diferentes épocas abandonados a su suerte. Pero en la última se conservaba una habitación intacta por donde el tiempo se había olvidado de pasar. Era el dormitorio de Ludovico.

Fue un instante mágico. Allí estaba la cama de cortinas bordadas con hilos de oro, y el sobrecama de prodigios de pasamanería todavía acartonado por la sangre seca de la amante sacrificada. Estaba la chimenea con las cenizas heladas y el último leño convertido en piedra, el armario con sus armas bien cebadas, y el retrato al óleo del caballero pensativo en un marco de oro, pintado por alguno de los maestros florentinos que no tuvieron la fortuna de sobrevivir a su tiempo. Sin embargo, lo que más me impresionó fue el olor de fresas recientes que permanecía estancado sin explicación posible en el ámbito del dormitorio.

Los días del verano son largos y parsimoniosos en la Toscana, y el horizonte se mantiene en su sitio hasta las nueve de la noche. Cuando terminamos de conocer el castillo eran más de las cinco, pero Miguel insistió en llevarnos a ver los frescos de Piero della Francesca en la Iglesia de San Francisco, luego nos tomamos un café bien conversado bajo las pérgolas de la plaza, y cuando regresamos para recoger las maletas encontramos la cena servida. De modo que nos quedamos a cenar.

Mientras lo hacíamos, bajo un cielo malva con una sola estrella, los niños prendieron unas antorchas en la cocina, y se fueron a explorar las tinieblas en los pisos altos. Desde la mesa oíamos sus galopes de caballos cerreros por las escaleras, los lamentos de las puertas, los gritos felices llamando a Ludovico en los cuartos tenebrosos. Fue a ellos a quienes se les ocurrió la mala idea de quedarnos a dormir. Miguel Otero Silva los apoyó encantado, y nosotros no tuvimos el valor civil de decirles que no.

Al contrario de lo que yo temía, dormimos muy bien, mi esposa y yo en un dormitorio de la planta baja y mis hijos en el cuarto contiguo. Ambos habían sido modernizados y no tenían nada de tenebrosos. Mientras trataba de conseguir el sueño conté los doce toques insomnes del reloj de péndulo de la sala, y me acordé de la advertencia pavorosa de la pastora de gansos. Pero estábamos tan cansados que nos dormimos muy pronto, en un sueño denso y continuo, y desperté después de las siete con un sol espléndido entre las enredaderas de la ventana. A mi lado, mi esposa navegaba en el mar apacible de los inocentes. “Qué tontería -me dije-, que alguien siga creyendo en fantasmas por estos tiempos”. Sólo entonces me estremeció el olor de fresas recién cortadas, y vi la chimenea con las cenizas frías y el último leño convertido en piedra, y el retrato del caballero triste que nos miraba desde tres siglos antes en el marco de oro. Pues no estábamos en la alcoba de la planta baja donde nos habíamos acostado la noche anterior, sino en el dormitorio de Ludovico, bajo la cornisa y las cortinas polvorientas y las sábanas empapadas de sangre todavía caliente de su cama maldita.

jueves, 16 de marzo de 2017

Audiolibros: "Edipo Rey" Sófocles

El rey Edipo envía consultar al oráculo de Apolo a Delfos, a su cuñado Creonte, sobre una terrible epidemia que asolaba la ciudad de Tebas.
Le enviado especial llega al poco tiempo con la respuesta de solución y es que: para librase de la calamidad había que buscarse los homicidas del rey anterior, layo, castigándolos con la muerte o con el destierro.


Edipo, que se había casado con Yocasta, viuda de Layo y hermana de Creonte, no conoció a su antecesor y pide que le faciliten detalles del asesinato de que se trata, averiguando que layo pereció en el camino de delfos a manos de unos ladrones, cuando de ahí regresaba, según declaro entonces el único sobreviviente de los hombres que formaban la escolta...




Selma Lagerlöf Evocación y Leyenda













Selma Lagerlöf

(Selma Ottiliana Lovisa Lagerlöf; Marbacka, 1858 - 1940) Novelista sueca. Durante diez años fue maestra en Landskrona y, en 1895, estimulada por sus progresos en la literatura, se atrevió a dejar su oficio de maestra y se dedicó exclusivamente a la carrera literaria. Fue la primera doctora sueca honoris causa de filosofía, premio Nobel en 1909 y miembro de la Academia sueca en 1914


Selma Lagerlöf nació con una lesión en la cadera que le impedía participar en todos los juegos infantiles; en cambio, leía y escuchaba cuentos. Su abuela paterna y otras personas le explicaron cuentos y leyendas que mezclaban con elementos cristianos y paganos en un mundo lleno de romanticismo y mística. La tradición de explicar cuentos fue muy significativa para la actividad literaria de Selma Lagerlöf: en El cuento de Gösta Berling (1891) esta influencia está presente.

Con cinco de los capítulos que conforman esta novela, cuya historia se desarrolla en Värmland en 1820, Selma Lagerlöf ganó su primer premio en un concurso de novelas en 1890. Al año siguiente concluyó el cuento de los doce caballeros de Ekeby, residencia de la mujer del comandante (en la novela, Ekeby es Rottneros). A pesar de que al principio esta novela suscitara críticas burlonas, llegó a ser un éxito para el gran público e incluso se llegó a considerar que era una de las obras que abrirían paso al modernismo.

En 1895, Selma viajó a Italia, donde halló la inspiración para su novela Los milagros del Anticristo (1897), que describe la ausencia de nexo entre las ideas del socialismo con las del catolicismo en Sicilia. Entre 1899-1900 visitó Palestina. Este viaje le ofreció material para su gran obra maestra épica, Jerusalén (I-II, 1901-1902). En esta obra, los granjeros de Dalicarlia, que experimentan un despertar religioso, abandonan su pueblo y viajan a la ciudad santa. Selma Lagerlöf vivió en Falun entre 1897 y 1909, pero después se fue a vivir al hogar de su infancia, Marbacka.

Después de El dinero del señor Arne (1903), una historia sobre una causa criminal, escribió uno de sus libros más famosos, El maravilloso viaje de Nils Holgersson por Suecia (1906-1907). De las obras restantes, cabe destacar El cuento de una casa de campo señorial (1899), El Carretero (1912), que se basa en un cuento sobre el carretero de la muerte, y El emperador de Portugalia (1914). En la década de 1920, publicó la trilogía El anillo de Löwensköld (1925), Charlotte Löwensköld (1925) y Anna Svärd (1928), crónica familiar en la cual lanza una sonda psicológica a gran profundidad.


Selma Lagerlöf sabía contar cuentos de un modo genial, describiendo gran diversidad de destinos humanos. La escritora mezclaba el mito y la fantasía con un realismo con rasgos moralistas: la bondad, el amor y el trabajo hecho con responsabilidad son los poderes más fuertes en su mundo. En cuanto a sus conocimientos psicológicos, demostró gran clarividencia intuitiva. Algunas de sus obras han sido llevadas a la pantalla.

martes, 14 de marzo de 2017

"Blagdaross" de Lord Dunsany

Blagdaross es un relato corto del fantástico Lord Dunsany. Su brevedad no anticipa la magia que encierra sus párrafos; ya que Blagdaross desarrolla una idea maravillosa: la sacralidad de los objetos.

Lord Dunsany, pletórico de arrebatos imaginativos, sueña con la historia de los objetos, especialmente la de aquellos que con el tiempo son desechados, y puntualmente con un juguete; un caballo de madera, cuyas cabalgatas fantásticas por llanuras soñadas han quedado sepultadas.

Blagdaross es el nombre de este caballo de madera. Sobre su lomo trotaron alegres los sueños de un niño sin nombre, perdidos en la razonable memoria del adulto. Ahora, Blagdaross recuerda sus días de gloria, donde su piel de madera encarnaba las siluetas de los caballos más nobles de la historia. Y ahora, abandonado en un lóbrego descampado, rodeado por la vida efímera de los objetos perdidos, reencontrará su esencia sagrada, aquella que agita el alma de todos los juguetes.



domingo, 12 de marzo de 2017

"Efectos secundarios" de María Gladys Estévez

Relato de María Gladys Estévez en la voz de José Francisco Díaz Salado.










Café del Sur - 33 Revoluciones

Una banda sonora original para comentar, musicalmente, la brillante novela póstuma de Canek Sánchez Guevara, nieto del célebre Ernesto "Che" Guevara, recientemente publicada por primera vez en España. Como si de un vinilo de 33 canciones se tratara el libro cuenta "el día a día de un hastiado burócrata en una isla caribeña donde hay una constante verbalización: todos sus habitantes dicen lo mismo con distintas palabras; doce millones de discos rayados que se repiten una y otra vez. En el país nada funciona y a nadie parece importarle, pero el inconformismo del protagonista le hace distanciarse de los que le rodean y buscar una salida de esa isla asfixiante"



sábado, 11 de marzo de 2017

"La Butaca Humana" de Rampo Edogawa

Hirai Tarōu  (Nabari, prefectura de Mie, el 21 de octubre de 1894-28 de julio de 1965), más conocido como Ranpo Edogawa  Edogawa Ranpo, fue un autor japonés y crítico, pero antes de esto fue contable, administrativo, comerciante y vendedor ambulante de fideos soba. Escribió muchas novelas sobre detectives. Kogoro Akechi  Akechi Kogorō fue el primer detective de sus novelas.

En el año 1916 se graduó en la Universidad de Waseda.

Ranpo fue un gran admirador de los escritores de misterio de Occidente, en especial de Edgar Allan Poe. El seudónimo "Edogawa Ranpo" es, de hecho, "Edgar Allan Poe" pronunciado a la japonesa. Otros autores que tuvieron gran influencia en él fueron Maurice Leblanc y Sir Arthur Conan Doyle.

Creó la Asociación Japonesa de Escritores de Misterio, de la que llegaría ser nombrado presidente honorífico.

En el anime y manga de Detective Conan, el protagonista, Shinichi Kudo, creó su seudónimo, bajo el apellido Edogawa, por Ranpo Edogawa, y el nombre de Conan por Sir Arthur Conan Doyle, creando así Conan Edogawa. Además, Conan ayuda al despistado detective Kogoro Mouri, que se llama como el principal detective de las novelas de Ranpo, Kogoro Akechi.

Ranpo aparece como protagonista en la película de 1994 The Mystery of Ranpo.

En 2005 filmaron Ranpo jigoku, como estrella Tadanobu Asano, creando cuatro historias cortas en esta película.

En julio de 2015, se emitió un anime llamado Ranpo Kitan: Game of Laplace, un anime de misterio dedicado a Ranpo, en el opening aparece escrito: "En conmemoración del 50 aniversario de la muerte de Ranpo Edokawa".

En la serie Bungou Stray Dogs el personaje que ostenta el poder de "Ultradeducción" se llama Ranpo Edogawa y trabaja como detective.

En el anime Trickster Edogawa Ranpo Shounen Tanteidan Yori el líder de Shounen Tanteidan se hace llamar Kogorou Akechi.

Está enterrado en el cementerio de Tama, en la ciudad de Fuchū, habiendo legado unas magníficas obras y el premio literario llamado Premio Edogawa Ranpo (creado por él) a la mejor novela de misterio del año.



Uno de los relatos más fascinantes y inquietantes del maestro Edogawa donde encontraremos a Yoshiko, una famosa escritora que comienza a leer la fascinante y truculenta historia de un extraño artesano que se dedica a la realización de sillones.













Audiolibro: "La peste escarlata" de Jack London

«Se aceleraba el ritmo cardíaco y aumentaba la temperatura corporal. Después aparecía la erupción escarlata, que se extendía como un reguero de pólvora por la cara y por el cuerpo…» En 2013 estalla en las principales ciudades de la Tierra una peste fulminante que se propaga con rapidez hasta el último rincón habitado. No hay para ella antídotos conocidos; en cuestión de días, el vano éxodo de los pobladores vacía las ciudades, devastadas por el pillaje, los incendios y la violencia. Con el paso del tiempo, unos pocos supervivientes van formando pequeñas comunidades mientras a su alrededor una vegetación asilvestrada, sin control, ahoga las zonas antes cultivadas, y los animales domésticos, con garras y dientes, tratan de asegurarse un lugar en el nuevo orden zoológico. Sesenta años después de la tragedia, el último superviviente de la peste —entonces joven profesor universitario y ahora anciano de casi noventa años— intenta al final de su vida transmitir algo de experiencia y sabiduría a sus nietos casi salvajes, evocando un mundo que ya nadie sabe que ha perdido.  La Peste Escarlata (1912), un clásico memorable sobre la fragilidad de la civilización, inauguró el género de novela catástrofe y dejó su huella en libros tan notables como La Tierra permanece (1949), de George R. Stewart, y La carretera (2006), de Cormac McCarthy.











jueves, 9 de marzo de 2017

MARIO BENEDETTI. Inventario dos (1986-1991)

Textos leídos por Mario Benedetti


De PREGUNTAS AL AZAR

1 El Puente 2 Preguntas al azar (1) 3 Aguacero 4 Infancias 5 La madre ahora

6 Historia de vampiros 7 Botella al mar 8 Lento pero viene 9 Preguntas al azar

(3) 10 Plaza San Martín 11 Pausa de Agosto 12 Dignidades 13 Una mujer desnuda y en lo oscuro


De YESTERDAY Y MAÑANA

14 Etcétera 15 Desgana 16 Tormenta 17 Sirena 18 Esqueleto y Saudade

19 Digamos 20 Yesterday 21 Mañana 22 Los poetas

23 Peregrinación a Machado 24 La vuelta de Mambrú 25 El olvido

26 La fe 27 Informe sobre caricias 28 Cada unidad puede ser otra


De DESPISTES Y FRANQUEZAS

29 El hijo 30 Bébete un tentempié

31 El aguafiestas falta sin aviso

32 Compañero de olvido



MARIO BENEDETTI. Inventario uno (parte segunda) (1976-1985)

Textos leídos por Marío Benedetti

De LA CASA Y EL LADRILLO 
1 La casa y el ladrillo 2 Zelmar

De COTIDIANAS
3 Piedritas en la ventana 4 Otro cielo 5 Esa batalla 6 Grillo constante 7 De árbol a árbol 8 Soy un caso perdido 9 Bandoneón 10 Tiempo sin tiempo 11 Defensa de la alegría 12 Cálculo de probabilidades 13 Nuevo canal interoceánico 14 Contraofensiva 15 Síndrome 16 El soneto de rigor 17 A Roque 18 José Martí Pregonero 19 Por qué cantamos 20 Cotidiana5 21 De lo prohibido

De VIENTO DEL EXILIO
22 El amor es un centro 23 Pasatiempo 24 Estos poemas son míos 25 Tranvía de 1929 26 Subversión de Carlitos el mago 27 Ex presos

De GEOGRAFÍAS
28 Eso dicen 29 Patria es humanidad 30 Desaparecidos 31 Quiero creer que estoy volviendo 32 Ay del sueño 33 Sin tierra ni cielo