domingo, 30 de abril de 2017

Películas de ciencia ficción poco conocidas

Notas por filmaffinity:
Infiltrado (2001) – Estados Unidos – Nota: 5’4
Immortal (2004) – Francia – Nota: 5’5
Death Race (2008) – Estados Unidos – Nota: 5’4
Cargo (2009) – Suiza – Nota: 5’4
Moon (2009) – Estados Unidos – Nota: 7’1
Nunca me abandones (2010) – Reino Unido – Nota: 6’6
Love (2011) – Estados Unidos – Nota: 5’0
The machine (2013) – Reino Unido – Nota: 5’1
Teorema zero (2013) – reino Unido – Nota: 5’1
Eternal (2015) – Estados Unidos – Nota: 5’4

Café del Sur: Voces de América Latina

Desde México al Cono Sur un viaje musical en compañía de las voces femeninas que están cambiando el panorama musical contemporáneo. Un homenaje a las grandes mujeres del siglo XX latinoamericano a través de la canción de nuestros días.















viernes, 28 de abril de 2017

"Lo que se dice un ídolo" de Roberto Fontanarrosa.








"Lo que se dice un ídolo" de Roberto Fontanarrosa.

Pedrito se apioló tarde de cómo venía la mano. Porque él podía haber sido un ídolo, un ídolo popular, desde mucho tiempo antes. Lo que pasa que el Pedro, vos viste cómo es, un tipo que se pasa de correcto, de buen tipo. 
Decime vos, ocho años jugando en primera y no lo habían expulsado nunca. ¡Nunca, mi viejo, nunca! Ni una expulsión ni una tarjeta amarilla aunque sea. Y mirá que liga, eh. Porque siempre fue para adelante y lo estrolaban que daba gusto. Muy respetado por los rivales, por el referí, por todos, pero le pegaban cada guadañazo que ni te cuento. Y sin embargo, nunca reaccionó. Mirá que más de una vez se podía haber levantado y haberle puesto un castañazo al que le había hecho el ful, o a la vuelta siguiente encajarle un codazo, pero él... nada che. Una niña. Un duque el Pedro. Claro, ¿cómo no lo iban a querer? Los contrarios, los compañeros, todos. Pero... ¿querés que te diga? No sé si era cariño, cariño. Por ahí era respeto, más que nada. Respeto ¿viste? Porque mirá que yo lo conozco al Pedro y te digo que no es un tipo demasiado fácil para acercarse, para hablar, para... ¿cómo te digo?... para que se te franquee. ¿Viste? No es un tipo que va a venir y sin que vos le preguntés nada te va a contar de algún balurdo que tiene, algún fato afectivo... no, no es de esos. Es un tipo más bien reconcentrado que, a veces, para que te cuente qué le pasa, la puta, se lo tenés que preguntar mil veces, y eso que a mí me conoce mucho. 
Incluso yo a veces le decía: «No dejes que te peguen» porque me daba bronca ver cómo la ligaba y se quedaba muzzarella. «No dejes que te peguen, Pedro» le decía. «Poneles una quema, meteles una buena plancha, a ver si así te van a entrar tan fuerte». 
Y me decía que no, que es muy jodido pegar siendo delantero. Sí, andá a decirle al Pepe Sasía eso, andá a decirle al cordobés Willington que no se puede pegar siendo delantero. O al negro Pelé, sin ir más lejos, que tiene el récord de tipos quebrados. Andá a decirle al Pepe Sasía que a los delanteros les es más difícil pegar. El Pepe te metía cada hostiazo que te arrancaba la sabiola. Le bajaba cada plancha a los fulbá que te la voglio dire. Pero al Pedro qué le iba a pedir eso. Si ni cuando se armaban las roscas grandes se metía. Cuando se armaban esos bolonquis de todos contra todos o esos entreveros con el referí en el medio, que son ¿sabés qué? pa repartir tupido, son una uva, él se quedaba a un costado, con los bracitos en la cintura, ni se acercaba. Y en esos entreveros no hay peligro ni de que te echen, ahí te meten esos puntines en los tobillos, o te tiran del pelo, te meten los dedos en los ojos o te african un cabezazo y vale todo. Nadie vio nada. Que siga la joda. Y no era que el Pedro no se metiera de cagón, ¿eh? Porque eso sí, de cagón nunca tuvo un carajo. Un tipo que se mete en el área como se mete el Pedro, oíme, a un tipo de esos ni en pedo lo podes catalogar de cagón. 
Pedro no se calentaba. Tenía eso. No se calentaba. No era un tipo que se podía calentar. Lo fajaban y se quedaba en el molde. Y la hinchada lo quería, sí, pero nada más. Cuando salía de los vestuarios después del partido, las palmaditas, «Bien Pedro», «Buena Pedrito». Pero ahí nomás. A veces algún cantito. O no lo puteaban demasiado cuando perdían. El Pedro siempre normal, en siete puntos, seis puntos, como diría el Flaco. 




¿Sabés cuál era la cagada del Pedro? Yo lo estuve pensando. Era muy lógico. Mirá vos, era muy lógico. Nunca decía algo fuera de la lógica. Todo era, digamos, criterioso. Pensado. Lógico, todo era lógico. Me acuerdo que íbamos a jugar contra Boca, en Buenos Aires, y le preguntan qué pensaba del partido. Y él contesta que lo más probable era que perdiéramos. Que con un empate estábamos hechos. ¡Por supuesto que lo más probable era que perdiéramos! Si lo más probable cuando salís de visitante es que te hagan el hoyo, y no en cancha de Boca, en cualquiera. 
Pero, viejo, qué sé yo, agrandate, decí: «les vamos a romper el culo», «les vamos a hacer tricota», qué sé yo. No te digo siempre, pero alguna vez andá en ganador. No, el Pedro siempre con la justa: «La verdad que nos van a ganar». «Si sacamos un empate estamos hechos». «La lógica es que nos rompan el orto». 
Claro, desde un punto de vista razonable, todo lo que él declaraba era cierto. No se le podía discutir. O cuando se perdía. Era lo mismo que cuando lo fajaban. Siempre estaba de acuerdo con el resultado. «Nos ganaron bien», «jugando así nosotros, era lógico que nos ganaran», «nos tendrían que haber hecho más goles». Nunca se enojaba. Era como cuando lo fajaban los defensores. Se la bancaba siempre. Nunca ibas a leer declaraciones de que les habían afanado el partido, que los habían cagado a patadas, que les habían cobrado un gol en offside. Nunca. ¡Te imaginás! Fue premio a la caballerosidad deportiva como mil veces. 
Y cuando se armó la primera vez este fato con la mina ésa, también. Porque tampoco el Pedro era un tipo que le podías buscar una fulería en su vida privada. 
Padres macanudos, ningún problema con los viejos, y la Isabel, la noviecita de toda la vida. Y pará de contar. Ni jodas, ni calavereadas, ni un chancletazo por ahí. Nada. Fue cuando le inventaron el fato ese con la Mirna Clay, la cabaretera esa. ¡Mirá vos! Justamente a Pedro venirle a inventar que se encamaba con esa mina. Al Pedro, que la Isabelita lo tenía más marcado que los fulbás contrarios. Y además, ni falta hacía marcarlo, porque para eso era un nabo. Pero vos viste que hay periodistas que ya no saben qué carajo inventar y armaron todo el verso ese de que el Pedro andaba con la Mirna Clay. ¡El quilombo que se armó! ¡Para qué! El Pedro, ahí sí, fue a la revista, chilló, tiró la bronca y los ñatos de la revista pegaron marcha atrás y desmintieron todo. Que habían sido rumores, que eran todas mulas, en fin. La cosa que el Pedro se quedó tranquilo. Y fijate que ahí yo estuve a punto pero a punto de decirle algo, pero me callé la boca. 
Dijo: «callate Negro, que por ahí la embarrás» y me callé bien la boca. Yo los conozco mucho a los viejos, a la Isabelita, ¿sabés? y preferí quedarme en el molde. 
Pero mirá vos, pasa el tiempo, y esta otra revista empieza con la misma milonga. Con otra mina pero con la misma milonga. Ahora con la loca ésta, la Ivonne Babette, pero con el mismo verso. Que los habían visto juntos, que parecía que el Pedrito se la movía, que qué sé yo. Para colmo la mina ésta que debe ser más rápida... una luz la mina... agarró el bochín y empezó con que estaban perdidamente enamorados, que Pedro era el único amor de su vida, en fin. Se ve que armaron el estofado a partir de esa foto que salió cuando el equipo tenía que viajar a Perú y les sacaron una foto en el aeropuerto cuando justo estaba la reventada ésta que también viajaba en el mismo avión. 
Para colmo la mina sale al lado de Pedro. Eran como mil en la delegación pero dio la puta casualidad que esta mina sale junto al Pedro. Y se ve que ahí armaron el estofado. Que a la mina le viene macanudo, mirá qué novedad. 
Y ahí sí, lo agarré al Pedro y le dije: «Pedrito no hagas declaraciones. No digas ni desmientas nada. Quedate chanta, haceme caso». Lo corrí un poco con el verso de que él no podía prestarse a ese escándalo, que él tenía que mantenerse por sobre toda esa suciedad, que no tenía que prestarse siquiera a hablar del asunto. Que ya bastante se había ensuciado antes con el balurdo anterior con la Mirna Clay. Y el Pedro me hizo caso. Lo llamaban de los diarios y él decía que no iba a hablar del asunto. Que no insistieran. Y los periodistas, que son lerdos también, se agarraron de eso que «el que calla, otorga». Y dieron el caso como comprobado. Hasta diarios más serios hablaron del caso del Pedro con esta mina. Y la mina ¡para qué te cuento! inventó cualquier boludez para darle manija al asunto. Cuando el Pedro quiso parar la cosa, ya era demasiado grande y tuvo que quedarse en el molde. Eso habrá durado un par de semanas. La Isabelita se enojó con el Pedro y casi lo manda a la mierda, los diarios dijeron que esa pelea confirmaba el enganche del Pedro con la Babette ésta, en fin, un quilombo impresionante. 



Al domingo siguiente, tenían que jugar en Buenos Aires un partido chivo contra Vélez. Y al Pedro lo marca Carpani, un hijo de mil putas que le pega hasta a la madre y este Carpani lo empieza a cargar. Le decía: «¡Qué mierda te vas a voltear vos a esa mina, si vos en tu vida te volteaste ninguna!», «ya que sos tan macho animate a entrar al área que te voy a romper la gamba en cuatro pedazos», esas cosas. Y le tocaba el culo. Al final el Pedro, mirá como estaría, le pegó semejante roscazo que le arruinó la jeta. Le puso una quema en medio de la trucha que lo sentó de culo en el punto del penal. ¡Te imaginás lo que fue eso! Que al terrible Carpani, el choma que se comía los pibes crudos, el patrón del área, le pusieran semejante hostia en la propia cancha de Vélez, en el Fortín de Villa Luro. Lo tuvieron que sacar en camilla porque quedó boludo como media hora. Y a Pedro, más bien, tarjeta roja y a los vestuarios. Por primera vez en la vida. Pero después me contaba, los de Vélez lo miraban pasar para las duchas y no le decían nada, lo miraban nomás. Hasta hubo uno que le dio la mano. 

Le dieron pocos partidos. Y volvió en cancha nuestra, contra la lepra. Y ahí se confirmó mi teoría. Era un mundo de gente. Muchos habían ido por el partido, pero muchos habían ido para verlo al Pedro. ¡Y cuando entró... se venía abajo la tribuna, mi viejo! «Y coja, y coja, y coja Pedro, coja» cantaban los negros. Era una locura. «Y pegue, y pegue, y pegue Pedro, pegue». Como será que hasta el Pedro se emocionó y se apartó de los muchachos para saludar a la hinchada con los dos brazos en alto. Una locura. Ahí empezó a ser ídolo. Ahí empezó. Aunque no me lo reconozca porque nunca volvió a darme demasiada bola. Pero no podés ser ídolo si sos demasiado perfecto, viejo. Si no tenés ninguna fulería, si no te han cazado en ningún renuncio... ¿Cómo mierda la gente se va a sentir identificada con vos? ¿Qué tenés en común con los monos de la tribuna? No, mi viejo. Decí que el Pedrito se apioló tarde de cómo viene la mano.

Roberto Fontanarrosa

Extraido de "El Mundo ha vivido equivocado". Ed. De La Flor 1982/Ed. Planeta 2012



Programa de Radio conducido por Chacho Marzetti que sale de lunes a viernes de 23hs a 1hs por AM 750 Radio Nacional Córdoba y www.nacionalcordoba.com.ar Producción y Web Master Manuel Allasino.

Manuel Mujica Láinez: Tres Relatos

Tres relatos del escritor argentino Manuel Mujica Láinez: Narciso, La larga cabellera negra, Importancia.








martes, 25 de abril de 2017

Juan José Saer y Ricardo Piglia

Dos importantes escritores argentinos, Juan José Saer y Ricardo Piglia. Del primero, algunos relatos; del segundo apartes de su diario.



domingo, 23 de abril de 2017

Audiolibro: "Sin Novedad en el Frente" de Erich Maria Remarque

Paul Bäumer pertenece a un grupo de soldados en el frente oeste de la Primera Guerra Mundial. En un momento de tranquilidad en las trincheras se acuerda de sus días en la escuela. Las charlas patrióticas de su maestro Kantorek habían convencido a la clase entera de alistarse voluntariamente.

Bajo el mando de su rudo superior, el suboficial Himmelstoss, aprenden ya en la formación básica que todos los valores inculcados hasta entonces en la escuela pierden su validez.
Les llevan al frente oeste, donde un grupo de soldados veteranos dirigidos por el curtido Stanislaus Katczinsky les instruyen sobre los peligros del frente. Entre "Kat" y Bäumer se crea una especie de relación padre-hijo. Paul aprende a sobrevivir, a distinguir los diferentes proyectiles sólo por el sonido, también a encontrar algo de comer en las más adversas circunstancias, para enfrentarse al enemigo real - la muerte.

En una corta visita a su casa Bäumer se da cuenta de cuánto le han cambiado sus vivencias en el frente. Le resulta imposible contar a su familia las crueles experiencias vividas en las trincheras. Decepcionado, vuelve con las personas que le resultan más cercanas, sus camaradas del frente.

En un ataque es herido por metralla y pasa unas cuantas semanas en el hospital de campaña. En los meses siguientes, de vuelta en el frente, se va desintegrando su grupo. Salvo su buen amigo Tjaden, van muriendo los soldados uno tras otro por los ataques de gas, las granadas, los disparos de ...











Audiolibro: El Hombre Del Labio Retorcido (Arthur Conan Doyle)

El hombre del labio retorcido es uno de los 56 relatos cortos sobre Sherlock Holmes escrito por Arthur Conan Doyle. Fue publicado originalmente en The Strand Magazine y posteriormente recogido en la colección Las aventuras de Sherlock Holmes.

Isa Whitney, hermano del difunto Elías Whitney, D. D., director del Colegio de Teología de San Jorge, era adicto perdido al opio. Según tengo entendido, adquirió el hábito a causa de una típica extravagancia de estudiante: habiendo leído en la universidad la descripción que hacía De Quincey de sus ensueños y sensaciones, había empapado su tabaco en láudano con la intención de experimentar los mismos efectos. Descubrió, como han hecho tantos otros, que resulta más fácil adquirir el hábito que librarse de él, y durante muchos años vivió esclavo de la droga, inspirando una mezcla de horror y compasión a sus amigos y familiares. Todavía me parece que lo estoy viendo, con la cara amarillenta y fofa, los párpados caídos y las pupilas reducidas a un puntito, encogido en una butaca y convertido en la ruina y los despojos de un buen hombre… 



Café del Sur: Buenos Aires

Un viaje musical por la capital argentina acompañados por una banda sonora original en busca de los lugares más especiales y mágicos de la ciudad. Acompañados por las voces de Borges, Cortázar, Gardel, Roberto Arlt, Leopoldo Marechal, Ernesto Sabato descubriremos el lado más oculto, sincero y fascinante de la ciudad.






sábado, 22 de abril de 2017

"En defensa propia" de Rodolfo Walsh.

En el cuento En defensa propia, el investigador es un comisario ya retirado que recuer­da uno de los casos más importantes en los que participó. Al narrarlo, des­cribe con detalles el método de investigación empleado: la observación (en el escenario del hecho), la lectura de los indicios (como el tipo de vestimen­ta de la víctima), el reconocimiento de las pistas falsas (el revólver colocado por el culpable en la mano de su víctima) y la capacidad de deducción.









Programa de Radio conducido por Chacho Marzetti que sale de lunes a viernes de 23hs a 1hs por AM 750 Radio Nacional Córdoba y www.nacionalcordoba.com.ar Producción y Web Master Manuel Allasino. 

"Historia del guerrero y la cautiva" de Jorge Luis Borges

En la "Historia del guerrero y la cautiva", Borges cuenta que: Droctulft, el lombardo, entró a destruir Roma, pero queda impresionado por lo que ve, en ese momento no entiende el por qué. Deja de pelear con los suyos para unirse con los otros.En su tumba hay un gran epitafio en latín, porque fue un iluminado, vio la grandeza del Imperio. El guerrero al convivir con los romanos toma sus costumbres, su forma de vida y además su idioma.También, Borges, narra en este texto la historia de su abuela, que al llegar a este país con su esposo, se encuentra con una india inglesa como ella. Hacía ya un tiempo, un malón, la había llevado.Al hacerle una pregunta, la mujer recuperó su inglés rústico, pero entreverado de araucano o pampa, para poder contestarle. Ésta le ofrece rescartarla, la joven por largo tiempo no volvió al lugar, opta por quedarse en la barbarie.Esto demuestra que en el contacto de una cultura y una lengua, no solo se dan las situaciones de multilingüismo, sino que se impone una sobre otra, por el uso y el contacto.







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"La viejecita de las galletas" (1954) de Philip K. Dick

Bubber es un niño muy goloso en ambos sentidos. Nunca rechaza un buen dulce casero y él mismo tiene muy buena pinta. Al menos eso es lo que piensa la Señora Drew; que invita al niño a que visite su casa con frecuencia para poder sentarse cerca de alguien tan ric…, tan joven. Dicen que rodearse de gente joven le rejuvenece a uno.

viernes, 21 de abril de 2017

Cuentos de fantasmas y demonios

Un breve cuento de fantasmas, tradicional europeo: "La casa encantada", y otro de la escritora argentina Ana María Shua: "Sara y el demonio Asmodeo".









domingo, 16 de abril de 2017

"Factor clave" de Isaac Asimov

Factor clave (título original en inglés: Key item) es una historia corta de ciencia ficción escrita por Isaac Asimov. Es parte de una serie de historias relativas a la supercomputadora ficticia Multivac. Fue originalmente escrito para ser impreso en la revista Computers and Automation en 1959, pero ésta no es publicada. Más tarde apareció en la edición de julio 1968 de Fantasy and Science Fiction y fue reimpresa en 1975 en la colección Buy Júpiter y otros cuentos.





"Café del sur" - La ópera de los tres centavos

A 60 años de la primera versión en castellano de ‘La ópera de los tres centavos’, estrenada en Buenos Aires en abril de 1957 por el Teatro de los Independientes, dedicamos nuestro programa de hoy a Bertolt Brecht, uno de los grandes padres de la canción de autor moderna. Un dramaturgo y poeta alemán, entre los máximos intelectuales del siglo XX, cuyo testimonio artístico, político y social sigue siendo una referencia imprescindible.

sábado, 15 de abril de 2017

"Diarios de las Estrellas. Viajes -1d14- Viaje Séptimo" (1964) de Stanislaw Herman Lem

Stanisław Herman Lem (12 de septiembre de 1921 - 27 de marzo de 2006) fue un escritor polaco cuya obra se ha caracterizado por su tono satírico y filosófico. Sus libros, entre los cuales se encuentran Ciberíada y Solaris, se han traducido a 40 lenguas y ha vendido 27 millones de ejemplares. Es considerado como uno de los mayores exponentes del género de la ciencia ficción y uno de los pocos escritores que siendo de habla no inglesa ha alcanzado fama mundial en el género.

Sus libros exploran temas filosóficos que involucran especulaciones sobre nuevas tecnologías, la naturaleza de la inteligencia, las posibilidades de comunicación y comprensión entre seres racionales; asimismo propone algunos elementos de las limitaciones del conocimiento humano y del lugar de la humanidad en el universo. Su encasillamiento como escritor de ciencia ficción se debe a que ocasionalmente, a lo largo de su carrera como escritor, prefirió presentar sus trabajos como obras de ficción o fantasía, para evitar los atavíos del rigor en el estilo académico de escritura y las limitaciones del número total de lectores al que llegarían sus libros si fueran textos "científicos"; no obstante, algunas de sus obras están en la forma de ensayos científicos o de libros filosóficos, tales como Summa Technologiae y Microworlds (ambas sin traducción al castellano), en las que expresa con rigor sus posturas científicas.



Descripción de [Lem] Diarios de las Estrellas. Viajes -1d14- Viaje Séptimo (1964)


Nuestro intrépido piloto y héroe cósmico Ijon Tichy relata cómo se encontró a la deriva debido a un error del fabricante de su nave, porqué optó por atravesar el pozo gravitacional camino de Betelgeuse, los extraños fenómenos que en dicha circunstancia acontecieron y cómo consiguió finalmente continuar a salvo su viaje.


Diarios de las Estrellas (Dzienniki gwiazdowe) son una serie de historias cortas escritas por el enorme Stanislaw Lem. La mayor parte lo fueron entre 1954 y 1971, aunque se han ido incorporando nuevos capítulos escritos hasta en el 93. No alarmarse. Viaje Séptimo es la primera de las entregas en la edición de 1971, que compilaba los diferentes escritos que ya existían. Son historias independientes. No es tan Las mil y una Noches como lo fue Ciberíada, pero sí muy Los viajes de Gulliver. 




viernes, 14 de abril de 2017

"Misterio en Sáo Cristováo" de Clarice Lispector.

A los dieciocho años Clarice Lispector ya había publicado su primera novela: Cerca del corazón salvaje. Cuando apareció Lazos de familia tenía 35 años y cuatro libros más en su haber. A lo largo de su vida, jamás dejaría de escribir. "Yo escribo como quien sueña", había dicho. "Ahora estoy escribiendo. He muerto. Vamos a ver si renazco de nuevo", confesó en una entrevista. Si hubiera que elegir una única palabra para definirla, la elección debería recaer necesariamente en ésta: un genio. Un genio que, finalmente, ha devenido mito.
Dotada de un estilo peculiar, que confiere a sus textos una mezcla de sugestión, humor y misterio, Lispector retuerce la sintaxis para mostrarnos lo esencial de las cosas. Con ella, el descubrimiento de lo cotidiano, tan próximo que no solemos advertirlo, es una aventura posible, capaz de abrir caminos hacia mundos nuevos.
Una advertencia: leer a Clarice Lispector no es un hecho que no aporte consecuencias. Capaz de hacernos penetrar en los laberintos más retorcidos de nuestra propia mente, Lispector nos enfrenta a una terrible imagen: la nuestra.





Programa de Radio conducido por Chacho Marzetti que sale de lunes a viernes de 23hs a 1hs por AM 750 Radio Nacional Córdoba y www.nacionalcordoba.com.ar Producción y Web Master Manuel Allasino.

"Kilómetro 11" de Mempo Giardinelli

En Kilómetro 11, un grupo de amigos que estuvieron presos durante la dictadura militar se reúne a festejar el cumpleaños de un amigo y ahí descubren que el bandoneonista no es otro que el suboficial que tocaba música mientras a ellos los torturaban.












Programa de Radio conducido por Chacho Marzetti que sale de lunes a viernes de 23hs a 1hs por AM 750 Radio Nacional Córdoba y www.nacionalcordoba.com.ar Producción y Web Master Manuel Allasino.

jueves, 13 de abril de 2017

"Lothar Kravitz" de Héctor Vico

Lothar Kravitz

Lo que ha de suceder, sucederá
Virgilio (70 a.C. – 19 a.C.)



No creía en el destino. Me negaba a pensar que todo estaba escrito y que, a pesar de los esfuerzos que realizara, mi sino sería inamovible. Siempre supe que en algunas culturas, incluso en la nuestra, existe la creencia que en precisas y determinadas circunstancias de la vida, coincidimos con personas que nos cambian la existencia. Muchos los llaman ángeles pues se supone que esa intervención es para nuestro beneficio. Nunca lo pude comprobar. Sólo estoy en condiciones de afirmar que luego de mi encuentro con Lothar Kravitz mis creencias se fueron por un caño
No fueron ángeles los que llegaron a mi vida.
Las siguientes líneas relatan los hechos tal cual ocurrieron.
— ¡Che, Zuluaga, anotá! — vociferó mi editor desde el fondo del salón de la revista en la que trabajaba— el lunes a las 18 presentate en Suipacha al 819, Primer piso. Tenés una entrevista.
¡¿Con quién?! —pregunté en el mismo tono. Estaba cansado de su insolencia y malos modos.
—Con Lothar Kravitz. Pidió especialmente por vos. ¿Lo conocés?
—Para nada. ¿Quién es?, pregunté acercándome a su despacho.
—Sentate, me dijo, tenemos que manejarnos muy bien. Es un tipo de la alta sociedad. Debe ser como la quinta o sexta generación en el país. Sus tatarabuelos le robaron miles de hectáreas a los indios y desde ese entonces, nadie en la familia trabaja y se la dan de muy finos. Siempre hubo alguno de ellos en los gobiernos de turno
— ¿Pero por qué pidió por mí, si no lo conozco?
—No lo sé, pero fue muy preciso. Dijo que  necesitaba dar una entrevista pero que solamente hablaría con Lucas Zuluaga y agregó: —No manden a otro que no lo recibiré. — ¿En verdad no lo conocés?
—Nunca escuché ese nombre, jefe. Voy a investigarlo, para ver que aparece.
—Dale, prepárate y el lunes te vas a entrevistarlo.
Me fui para casa.
Era viernes, estaba solo y llovía. Tenía dos opciones. Trabajar hasta quedarme dormido tratando de averiguar sobre la vida de ese tal Lothar o, como habitualmente ocurría, tirarme en mi sillón atiborrado de alcohol para compadecerme de mi mala suerte y de la oscura vida de periodista mediocre que llevaba. Opté por lo primero. Me dije que la suerte la construye uno mismo y, sin más, me zambullí en Google. No surgieron demasiados datos pero si los suficientes como para hacerme una idea de la genealogía de los Kravitz. El primero de ello aparecía vinculado a lo que se llamó “la línea de Alsina”, construida para detener los malones indios en el sur de la provincia de Buenos Aires. Había llegado al país proveniente de Weinheim, Alemania allá por 1868. Pocos años después se unió a las fuerzas militares que luchaban contra los indios. Ascendió rápidamente y en reconocimiento a su valor fue premiado con una gran extensión de tierras, en lo que hoy se conoce como Trenque Lauquen. Ese fue el origen de la fortuna de Kravitz.
Sus descendientes se radicaron en la ciudad de Buenos Aires. El buscador arrojaba resultados curiosos. Era más profusa la información sobre los antepasados, aquellos que fundaron la dinastía y cimentaron la fortuna familiar que lo referente a la generación actual. Parecería que se habían ocupado de borrar sus rastros, tratando de pasar desapercibidos. Solamente se mostraban notas sociales. Lothar, recién aparecía en 1940. Apenas se lo mencionaba. Lo catalogaban como coleccionista de gemas y piedras preciosas y se especulaba con que era el poseedor de uno de los diamantes más extraños del planeta, el llamado “Red Diamond” o Diamante Rojo, aunque no existían pruebas de ello. Salvo esa referencia y una supuesta radicación en Brasil en los años ´70 no existían otros datos de Lothar Kravitz.
Me quedé dormido y sí, había tomado whisky.




Luego de un fin de semana abúlico, durante el cual me fue imposible averiguar algún dato adicional de mi futuro entrevistado y después de una mañana de lunes algo agitada; por la tarde con la escaza información recogida, me encontré frente al edificio de calle Suipacha.  Era una construcción vieja, muy sólida y señorial, de la ´época en que Buenos Aires soñaba con ser París. Llegué al primer piso utilizando un ascensor con puertas de rejas. Una hermosa muchacha de profundos ojos negros y piel cobriza me franqueó la entrada. Con una amable sonrisa me dijo que el Sr. Kravitz me aguardaba en la biblioteca y con un gesto me indicó que la siguiera. Detrás de su cimbreante silueta atravesé los lujosos salones del departamento hasta que la morena me dejó frente a una imponente puerta doble que inmediatamente se abrió y una figura alta, enjuta, de rostro severo y muy blanca sonrisa me dijo:
—Bienvenido. Pase por favor. Hacía tiempo que quería conocerlo.
Algo alelado, sólo atiné a responder: —Gracias, pero no entiendo. ¿Usted sabía de mí?
—Comprendo su turbación. No se impaciente, pronto todo tendrá sentido. Porque siempre supe de usted, es que insistí tanto en que viniera—hizo una pausa y agregó— no nos adelantemos, tome asiento. Póngase cómodo, ya regreso.
Quedé solo en la estancia lo cual fue un alivio pues me costaba sostener la penetrante mirada de sus oscurísimos ojos. Sentía como si me estuviera escrutando el alma. Más relajado y sacándome esas tonterías de la mente, aproveche para curiosear por la espaciosa biblioteca. Parecía un museo. Pinturas de artistas consagrados de todas las épocas, objetos de arte de la más finísima factura, cristales, gemas y por supuesto una colección de libros que serían la envidia de cualquier amante de las letras. Van Gogh Rodin, Pollock, Magritte, Berni, Rivera y muchos más se encontraban por doquier en paredes, anaqueles, vitrinas y muebles de estilo. El valor del conjunto era incalculable. Me costaba creer que en tan solo una vida, alguien pudiera reunir semejante muestra de la más exquisita producción artística de todos los tiempos. No salía de mi asombro.
Regresó al cabo de unos minutos. Traspuso el recinto en un par de zancada y acercándome el estuche que traía consigo, me dijo:
—Todo tiene que ver con esto, Ábralo, por favor —y con una sonrisa agregó—si efectuó su tarea, sabrá inmediatamente que es lo que le voy a mostrar.
Efectivamente, supe inmediatamente de que se trataba pero no pude ocultar mi sorpresa. Por primera vez en la vida veía un diamante de color rojo intenso del tamaño de una nuez grande. Me explicó que los diamantes rojos son muy raros y en consecuencia muy caros. Este que me mostraba, el famoso Diamond Red, de aproximadamente 200 quilates (40 g.) había sido descubierto en una mina ubicada en Nordestina, en el estado de Bahía, en Brasil y la manera en la que se había podido hacer con la gema estaba íntimamente ligada a mí
—Seguramente usted ya sabe que en los años ’70 me radiqué en Brasil. Fueron unos años bastante movidos. Mi rebeldía y mi insatisfacción con la vida que vislumbraba para mí, si por ventura me quedaba en el país, no me atraía para nada. Decidí marcharme y recalé en Salvador de Bahía. Esa decisión me cambió la vida y no se imagina hasta qué punto. Me relacioné, en un principio, con personas poco recomendables. Eso, sumado a mi natural ambición, me llevaron a cometer algunas locuras. Una de ellas fue este diamante, que para los expertos de todo el mundo tiene paradero desconocido. Es verdad, pues está en mi poder debido a que lo robé.
No me resultó difícil. La mina de diamantes está a unos trescientos kilómetros de Salvador. Perdida en medio de la nada. Hasta allí fuimos mis amigos y yo. Si bien había medidas de seguridad, pudimos reducir a los pocos guardias del lugar y saquear la bóveda. Tanta fue nuestra buena fortuna que en su interior, junto a centenares de gemas, hallamos este diamante. Huimos con un precioso botín y nos refugiamos en las montañas. Habíamos acordado pasar una temporada ocultos hasta que pasara el escándalo del robo. El ocio y la codicia, son una mezcla explosiva. Comenzamos a reñir por el reparto del producto del robo. Fue tal la discordia que solamente quedamos dos personas en pié. Pude salvarme gracias a la intervención de un amigo entrañable, el otro sobreviviente de la lucha, que me rescató segundos antes que me apuñalaran. Debido a esa intervención quedó malherido y pocos días después falleció. No pude salvarlo. Muy penosamente al cabo de varios meses regresé a la ciudad, siempre ocultándome y fue en ese momento en que mi vida cambió.
Conocí la cultura afroamericana, con sus ritos y leyendas, y agregó misteriosamente,  le aseguro que no son ninguna leyenda. Fue una etapa intensa y, por decirlo de alguna manera, esclarecedora. Conocí a la que sería la madre de Bruna, la joven que lo recibió y que es mi hija. Ella me inició en la práctica de la magia negra, los sacrificios de animales y la relación con el cosmos. Mi concepción del universo se amplió y juré que la deuda de gratitud que contraje con quien me salvó de una muerte segura, de alguna manera la saldaría. Esa persona fue su bisabuelo y hoy cancelaré la deuda que contraje con él.
Hizo una pausa. Llamó a Bruna. La bella joven entró en la sala portando una bandeja con tres copas y un botellón de vino, todo del más  fino cristal. Escanció el vino de un rojo escarlata en las tres copas. Me ofreció una, la otra a su padre y dejando la bandeja de plata sobre una mesita, se quedó con la tercera.
Lotar dijo en ese momento, lo siguiente:
—Mi querido Lucas, brindo por la vida eterna, y en un inequívoco ademán de brindis me incitó a  beber.
Chocamos las copas y Lothar rompió la suya contra el piso.
Me desperté en mi cama, totalmente desnudo, transpirado y atontado. No recuerdo de qué manera llegué a mi casa. Recurrentes imágenes oníricas deambulaban por mi mente. Esos extraños sueños fueron los que me despertaron. Veía una y otra vez a la hermosa joven, desnuda sobre mí, sonriendo y gozando, con la boca cubierta de sangre.
Me levanté turbado, fui a lavarme la cara. El espejo me devolvió la imagen de dos orificios en la base de mi cuello.


Lothar Kravitz saldó su deuda mientras que yo, agazapado en las sombras, con nuevos hábitos nocturnos, busco mi cena entre los habitantes de Buenos Aires.

miércoles, 12 de abril de 2017

"Trasposición de jugadas" de Rodolfo Walsh del libro "Cuento para tahures"


El libro lo componen once relatos de corte policíaco escritos con sencillez y resueltos con maestría, impregnados de un suave aroma porteño, de un sutil humor. En torno a los hechos, alrededor de los personajes, unas cuantas pinceladas delimitan los distintos escenarios donde se desarrollan sucesos que de repente alteran una normalidad aparente.















Programa de Radio conducido por Chacho Marzetti que sale de lunes a viernes de 23hs a 1hs por AM 750 Radio Nacional Córdoba y www.nacionalcordoba.com.ar Producción y Web Master Manuel Allasino.

martes, 11 de abril de 2017

Cuentos de Gonzalo Márquez Cristo.

Gonzalo Márquez Cristo, n. Bogotá, Colombia, 1 de febrero de 1963- m. Bogotá, 24 de mayo de 2016, fue un poeta, ensayista, narrador y periodista colombiano.
Ha publicado cuatro poemarios: Apocalipsis de la rosa (1988), La palabra liberada (2001), Oscuro Nacimiento (2005) y La morada fugitiva (2013). Un libro de cuentos: El Tempestario y otros relatos (1998); la novela Ritual de títeres (1992); Grandes entrevistas de Común Presencia(2010) y Las muertes inconclusas (Premio Internacional de Ensayo Maurice Blanchot, 2015). Realizó la selección y el prólogo de El libro de la Tierra - Antología Mayor (2014), gran homenaje a nuestro planeta que contiene textos de 101 autores. En 1989 fundó la revista Común Presencia y funge como su director. En el año 2001 creó la Colección Internacional de Literatura Los Conjurados, distribuida en Puerto Rico, Venezuela, Ecuador, Perú y Colombia; que cuenta con más de cien títulos publicados, en los géneros de poesía, ensayo, cuento, novela y testimonio. Dirigió el programa televisivo Letra Viva. Es el Director del Día Mundial de la Poesía (versión Colombia) instituido por la Unesco.

En 2007 fundó junto con la poeta Amparo Osorio, el periódico virtual Con-Fabulación, reconocido con el Apoyo a Mejor Medio Virtual (Ministerio de cultura 2011 y 2012), que cuenta con más de 100.000 suscriptores.



domingo, 9 de abril de 2017

"Sobre el agua" de Guy de Maupassant

Cuento que se publicara originalmente el 10 de marzo de 1876 en la publicación Le Bulletin Français, usando el autor el seudónimo de Guy de Valmont. También se haría llamar en otras obras suyas como Joseph Prunier (1875) o Maufrigneuse (1881 a 1885). Narra el equipo de Terror y Nada Más. Concretando, el reparto se divide así: Miguel Ángel Pulido como el narrador y Antonio Reverte Lucena como el marinero, En la imagen usada, una ilustración basada en el presente cuento y hecha para www.oldstyletales.com. Y al principio del vídeo, parte de 'Mad House' de Rihanna (2009).




Café del sur - Viento del pueblo

En ocasión del 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, dedicamos un programa especial a la poesía de la resistencia. Cantautores, músicos, artistas, intelectuales y poetas de España, América Latina y Estados Unidos le rinden un homenaje al compromiso de célebre poeta de Orihuela que dedicó sus versos para denunciar la injusticia y luchar por la libertad. 












sábado, 8 de abril de 2017

"Biografía de Agatha Christie" por Rosa Montero del libro "Historia de Mujeres"

Historia de Mujeres: Esta obra es todo lo contrario a un catálogo hagiográfico de mujeres perfectas. Nunca deseé hacer tal cosa. No sólo no creo que las mujeres tengamos que ser forzosamente admirables, sino que además lo que reivindico es que podamos ser tan malas, tan necias y tan arbitrarias como lo son los hombres en ocasiones. Aspiro a la verdadera libertad del ser, a asumir nuestra humanidad cabal y plena, con todas sus luces y sus sombras. Y así, entre las biografías de este volumen hay señoras perversas y terribles, como Laura Riding o la mortífera Aurora Rodríguez, la madre de la pobre Hildegart. Hay mujeres patéticas y desquiciadas que no pueden ser un modelo para nadie, como Camille Claudel o Isabelle Eberhardt. Y hay otras, en fin, ambiguas y complejas, con logros admirables y detalles horrendos, como la gran Simone de Beauvoir, una pensadora monumental que ocultaba también ciertas miserias. Eso sí: todas ellas, malas o buenas, desgraciadas o dichosas, derrotadas o triunfantes, son personas muy poco comunes y tienen unas vidas fascinantes. Por cierto que en esta edición hemos añadido una biografía más, la de la emperatriz Irene de Constantinopla, otra mujer de órdago, poderosa y malvada como pocas. 




"El fantasma y el embalsamador" de John Sheridan Le Fanu

Joseph Thomas Sheridan Le Fanu (Dublín, 28 de agosto de 1814) fue un escritor irlandés de cuentos y novelas de misterio. Sus historias de fantasmas representan uno de los primeros ejemplos del género de horror en su forma moderna, en la cual, como en su relato Schalken el pintor, no siempre triunfa la virtud ni se ofrece una explicación sencilla de los fenómenos sobrenaturales.

Sheridan Le Fanu nació en el seno de una familia de alcurnia de procedencia hugonote. Su abuela, Alice Sheridan Le Fanu, y el hijo de ésta, Richard Brinsley Sheridan, tío segundo de J. Sheridan Le Fanu, fueron ambos dramaturgos, y su sobrina, Rhoda Broughton, novelista de éxito.


Estudió Derecho en el Trinity College de Dublín, donde fue nombrado auditor de la Sociedad Histórica. Pero a Le Fanu no le agradaban las leyes y se pasó al periodismo. A partir de ese momento y hasta su muerte publicó multitud de relatos. Desde 1861 hasta 1869, editó el Dublin University Magazine, que publicó muchos de sus trabajos por entregas. Perteneció a la plantilla de varios periódicos, incluyendo el ya mentado Dublin University Magazine y el Dublin Evening Mail, hasta su muerte, que se produjo en la ciudad que lo vio nacer, Dublín, el 7 de febrero de 1873.




EL FANTASMA Y EL EMBALSAMADOR. Relato de terror del siglo XIX. Narración dramatizada de esta historia de fantasmas escrita en el siglo XIX por John Sheridan Le Fanu , que mezcla la intriga con pequeñas dosis de comedia.






viernes, 7 de abril de 2017

"Un crimen casi perfecto" de Roberto Arlt

"Un crimen casi perfecto" es uno de los cuentos policiales de Roberto Arlt más deslumbrantes. Publicado el 29 de mayo de 1940 en la revista Mundo Argentino fue traducido a diferentes idiomas y ha sido parte de diversas recopilaciones de cuentos policiales argentinos.

(Comienza a los 15' 30")






jueves, 6 de abril de 2017

"El Pinar del Tío Ambrosio" de Emilia Pardo Bazán

Del Libro Cuentos de Galicia de Emilia Pardo Bazán.












"El último amor del Príncipe Gengui" de Marguerite Yourcenar.

Esta historia relatada por Yourcenar, fue inspirada del libro de la cuentista japonesa
Mourasaki Shikibu
(Siglo XIX) “Le roman de Genghi”. Considerado como la novela más larga del
mundo, contiene 54 capítulos agrupados 7 volúmenes.
Se trata de las aventuras de un Don Juan asiático cuyo gran talento era “el arte de
amar” escrito en prosa y en versos. 













miércoles, 5 de abril de 2017

"Cuidado" de Raymond Carver

Hablar de Raymond Carver es hablar de un tipo de literatura muy específico de origen estadounidense que se llamado "realismo sucio" donde Raymond Carver es un de sus exponentes. Y realmente tal y como se define este genero leer A Raymond Carver cumple sobradamente con su definición. Minimalismo, sin moralejas, sin apenas figuras retóricas y con historias que no se cierran nunca dejando al lector una infinidad de interpretaciones posibles casi infinita y por tanto huyen del dogma literario que busca un conflicto claro a exponer al lector y una interpretación,solución o moraleja.
Uno de los argumentos que sustenta esta forma de escritura es precisamente que la falta de sucesos relevantes en la historia, sin apenas tramas, sin relevancia, con personajes tremendamente humanos y sin ningún tipo de dilema ni situación de acción realza la calidad literaria del autor. 




lunes, 3 de abril de 2017

"El último cliente de la noche" de Marguerite Duras

Marguerite Donnadieu nació en Saigon el 4 de abril de 1914, en la antigua Indochina francesa (ahora Vietnam). Su padre murió cuando ella contaba con sólo tres años, y su madre trabajó duro para intentar mantener a la familia, que vivía en relativa pobreza. Con diecisiete años se trasladó a Francia para estudiar Matemáticas, carrera que abandonó para centrarse en política, que también dejó de lado para estudiar finalmente Derecho. Tras su titulación, se hizo miembro del partido comunista francés y fue miembro activo de la Resistencia durante la ocupación nazi. Cambió su nombre por Duras, en honor a un pequeño pueblo donde su familia había tenido una vivienda siendo ella una niña. Escribió varias novelas, relatos, guiones cinematográficos y dirigió varias películas. Su obra más conocida es sin duda El amante, novela semi-autobiográfica que se llevó al cine de la mano de Claude Berri en 1992. Si bien su estilo inicial tendía más hacia el romanticismo, pronto desarrolló un estilo propio y experimental, asociándole al movimiento literario francés “Nouveau Roman”. Falleció en París con 82 años, el 3 de marzo de 1996, de cáncer de garganta.



domingo, 2 de abril de 2017

Película: "El séptimo sello" de Ingmar Bergman





Título original
Det sjunde inseglet (The Seventh Seal)

Año
1957

Duración
96 min.

País
Suecia Suecia

Director
Ingmar Bergman

Guion
Ingmar Bergman

Música
Erik Nordgren

Fotografía
Gunnar Fischer (B&W)

Reparto

Max von Sydow,  Gunnar Björnstrand,  Nils Poppe,  Bibi Andersson,  Bengt Ekerot, Gunnel Lindblom,  Maud Hansson,  Ake Fridell

Productora
Svensk Filmindustri

Género Drama 

Sinopsis

Suecia, mediados del siglo XIV. La Peste Negra asola Europa. Tras diez años de inútiles combates en las Cruzadas, el caballero sueco Antonius Blovk y su leal escudero regresan de Tierra Santa. Blovk es un hombre atormentado y lleno de dudas. En el camino se encuentra con la Muerte que lo reclama. Entonces él le propone jugar una partida de ajedrez, con la esperanza de obtener de Ella respuestas a las grandes cuestiones de la vida: la muerte y la existencia de Dios. (FILMAFFINITY)

Premios
1957: Festival de Cannes: Premio Especial del Jurado (Ex aequo con "Kanal")

Críticas

Obra maestra absoluta del cine. Una de las películas favoritas de Woody Allen, que declaró sobre ella: "Desde el momento en que comienza te deja sin aliento hasta que termina." 


"Una de las grandes obras de Ingmar Bergman, que reúne en sus hermosas imágenes las obsesiones del maestro sueco (...) Impresionante labor de Max von Sydow y una inmensa fuerza visual para una obra maestra"

Fernando Morales: Diario El País